La Iglesia de Jesucristo

Por Arcadio Sierra Daz - 23 de Abril, 2007, 19:44, Categora: General

LA IGLESIA DE JESUCRISTO

UNA PERSPECTIVA HISTRICO-PROFTICA

ARCADIO SIERRA DAZ

1998

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Elpresente blog contiene: "La Iglesia de Jesucristo, Una Perspectiva Histrico-Proftica", "Los Vencedores y el Reino Milenial" y "Los Concilios Ecumnicos, Glosas al Margen".

Enlaces: Estudios homilticos - Vida espiritual - Exgesis histrico-proftica - Soteriologa - Palabras de vida - Crnicas testimoniales - Vida de la Iglesia

Pueden comunicarse con el autor por medio de los siguientes e-mail: arcamarina@hotmail.com

cristiasidia@gmail.com

CONTENIDO

Prefacio

Captulo I - EFESO

La carta a Efeso - Panormica sobre el fundamento de la Iglesia - Una Iglesia unida - El Reino de Dios - El candelero - Una Iglesia llena de amor - Los apstoles

Herejas tempranas: a) Ebionitas, b) Docetismo, c) Gnosticismo.

El amor es sufrido y paciente - Efeso se desliza - Los nicolatas - Odos sordos - Recompensa para los vencedores - La continuidad apostlica

Excursus del Captulo I: Carta de Ignacio a los Esmirnios

: Carta de Ignacio a los Esmirnios

Captulo II - ESMIRNA

La carta a Esmirna - Trago amargo - Ricos en la pobreza - Sinagogas de Satans

Herejes y herejas: a) Marcin, b) Sabelianismo, c) Montano y los montanistas, d) El maniquesmo, 68.

Las diez persecuciones: 1) Nern, 2) Domiciano, 3) Antonino Po, 4) Marco Aurelio, 5) Septimio Severo, 6) Maximino Tracio, 7) Decio, 8) Galo, 9) Valeriano, 10) Dioclesiano..

Constantino el Grande - El dao de la segunda muerte

La patrstica: a) Clemente de Alejandra, b) Orgenes, c) Gregorio Taumaturgo, 81.

Escuelas teolgicas: a) de Alejandra, b) de Antioqua, c) de Asia Menor, d) del Norte de frica.

Los apologistas: a) Cuadrato, b) Arstides, c) Epstola a Diogneto, d) Justino Mrtir, e) Melitn, f) Apolinar de Hierpolis, g) Atengoras, h) Milciades, i) Tefilo, j) Taciano, k) Minucio Flix, l) Hermias.

Los polemistas: a) Ireneo,b) Tertuliano.

Excursus del Captulo II: I. Martirio de Policarpo - II. Epstola a Diogneto

: I. Martirio de Policarpo - II. Epstola a Diogneto

Captulo III- PERGAMO

La carta a Prgamo - El trono de Satans - Matrimonio con el mundo - La Iglesia morando en la tierra - El edicto de tolerancia - La doctrina de Balaam - El camino de Balaam - El error de Balaam - Constantino el Grande - Consolidacin de los nicolatas - La Iglesia llamada a cortar con el mundo - El ascetismo

Grandes exponentes de la patrstica: a) Eusebio de Cesarea, b) Atanasio de Alejandra, c) Los Capadocios: Basilio el Grande, Gregorio de Niza y Gregorio Nacianceno, d) Ambrosio de Miln, e) Jernimo, f) Juan Crisstomo, g) Agustn de Hipona.

Herejas en Prgamo: a) Donato y el donatismo; b) Arrio y el arrianismo; c) Apolinar y el apolinarismo; d) Pelagio y el pelagianismo; e) Nestorio y el nestorianismo.

El man escondido - Transicin entre Prgamo y Tiatira

Excursus del Captulo III - Edictos imperiales

- Edictos imperiales

Captulo IV - TIATIRA

La carta a Tiatira - Torre alta - Obras en la apostasa - Mujer dominante - Babilonia la grande - Races del cesaropapismo - Los fraudes pos y la feudalizacin del papado - El cesaropapismo en el cenit - Algunas paradojas del papado romano - La corona pontificia - El clero - La inquisicin - El ndice - Los Jesuitas

Escolasticismo: a) Anselmo, b) Abelardo, c) Hugo de San Vctor, d) Pedro Lombardo, e) Buenaventura, f) Alberto Magno, g) Toms de Aquino, h) Juan Duns Escoto, i) Guillermo de Occam.

Las indulgencias - La condicin de Tiatira no mejorar - El juicio de la gran ramera - El remanente de Tiatira - El ladrillo y la piedra - Los vencedores de Tiatira

Los prerreformadores: a) Francisco de Ass, b) Pedro de Bruys, c) Enrique de Lausana, d) Arnoldo de Brescia, e) Los Valdenses, f) Los Ctaros, g) Los Albigenses, h) Juan Wycliffe, i) Juan Huss, j) Jernimo Savonarola.

Excursus del captulo IV - Donacin de Constantino

- Donacin de Constantino

Captulo V - SARDIS

La carta a Sardis - Los escapados de Tiatira - Comienza la restauracin de la casa de Dios - Lutero y la Reforma - Las indulgencias para San Pedro - El conflicto con Roma - La Dieta de Worms - Las obras imperfectas de Sardis

El origen de las "iglesias nacionales": a) En Alemania, b) En Suiza, Ulrico Zwinglio, Juan Calvino, c) En Francia, d) En Escocia, e) En Inglaterra.

La paz de Westfalia - Como ladrn en la noche

Las grandes denominaciones: a) Anabaptistas, b) Menonitas, c) Puritanos, d) Bautistas, Carlos H. Spurgeon, e) Cuqueros, f) Presbiterianos, g) Metodistas, Jorge Withefield, Juan Wesley, David Livingstone.

Ecumenismo - Vestiduras sin mancha - Los vencedores de Sardis - Pietismo

Excursus del captulo V: I. Taxa Camar. II. Las 95 Tesis de Lutero. III. Las tesis del Arminianismo vs. Calvinismo

: I. Taxa Camar. II. Las 95 Tesis de Lutero. III. Las tesis del Arminianismo vs. Calvinismo

Captulo VI - FILADELFIA

La carta a Filadelfia - Amor fraternal - Una puerta abierta - Precursores de la restauracin - La moderna historia de Jos

Cuatro caractersticas judaizantes: 1. El sacerdocio intermediario - 2. El cdigo escrito - 3. El templo fsico - 4. Las promesas terrenales

La hora de la prueba - Los Hermanos - Juan Nelson Darby - Benjamn Wills Newton - La corona de Filadelfia - Columnas en el templo - La restauracin en China - Watchman Nee - En Amrica

Excursus del captulo VI: Testimonio de los hermanos

: Testimonio de los hermanos

Captulo VII - LAODICEA

La carta a Laodicea - El juicio del pueblo - Filadelfia degradada - La iglesia tibia - La desventura de la jactancia - Oro refinado en fuego - El Seor castiga a los que ama - El Seor est a la puerta - Los vencedores de Laodicea - Eplogo

Bibliografa

P R E F A C I O

Antes de que finalizara el primer siglo de la era cristiana ya haba iglesias locales en muchas ciudades de algunas de las naciones aledaas a la cuenca del Mediterrneo, como Judea, Samaria, Galilea, Siria, Grecia, Macedonia, Egipto y el norte de frica, Roma, en las regiones de la antigua Mesopotamia, Media; pero sobre todo en el Asia Menor; y lo curioso es que de todas ellas el Seor quiso escoger preferentemente a siete, en el tiempo en que el apstol Juan fue confinado en la isla de Patmos, a fin de estampar en sendas cartas las profecas referentes al curso de la historia que eventualmente vivira la Iglesia de Jesucristo, y que Juan registra magistralmente en los captulos 2 y 3 de Apocalipsis. En cierta forma, el profundo contenido proftico de estas siete cartas ha sido subestimado, y de ah el desconocimiento que, sobre el particular, ha obstaculizado el entendimiento de lo que es la Iglesia de Jesucristo, en su sentido escritural y verdadero. Esas siete iglesias fueron escogidas en Asia Menor como prototipos de siete diferentes perodos profticos de la historia de la Iglesia, de tal manera que las caractersticas locales e histricas de cada una de ellas en ese tiempo, simbolizan el desarrollo de determinado perodo proftico de toda la Iglesia en esta era hasta que el Seor regrese, tema que queremos abordar panormicamente en el presente estudio histrico-proftico y arquetpico. En las siete cartas encontramos la historia completa de la Iglesia hasta el fin de esta era. Tengamos en cuenta que el Apocalipsis es un libro eminentemente proftico, y que las siete cartas de Apocalipsis son siete profecas (compare Apocalipsis 1:3 y 22:18).

Cuando decimos la Iglesia, de ninguna manera nos referimos a alguna de las organizaciones religiosas histricas, aun cuando infundadamente pretendan exhibir ttulos de legitimidad apostlica o reclamen derechos sucesorios y de antigedad, ostenten el nombre que ostenten, pues la Iglesia de Jesucristo no se confunde ni se identifica con ninguna de las organizaciones religiosas terrenales, aunque dentro de algunas de esas organizaciones de la cristiandad haya pueblo de Dios. El Seor jams tuvo el propsito de crear una organizacin jerrquica con cobertura imperial, mundial, nacional, o provincial; no. Si esa fuese la realidad, seguramente que l se hubiese dirigido a esa organizacin y a su "representante visible". El Seor se dirigi a siete iglesias representativas y tipolgicas, en sendas localidades del Asia Proconsular. Lo que generalmente se ha llamado cristiandad, involucra cierto grado de vaguedad en cuanto a la comprensin de la verdadera Iglesia del Seor. Tanta vaguedad encierra el trmino "cristiandad", que dentro de sus mismas caducas estructuras religiosas, acontecen las ms aberrantes divisiones, sorprendentes odios, guerras, persecuciones y contradicciones; no obstante, en la comunidad cristiana, Dios ha suscitado hombres y mujeres a los cuales les ha revelado Su voluntad, les ha dado luz y gua para su momento histrico-proftico y su entorno cultural, con miras a la edificacin de la unidad de Su Cuerpo.

En cada poca de la marcha de la humanidad, Dios trabaja para que surja una perspectiva nueva, nuevos acontecimientos son aadidos, de acuerdo al perodo proftico que corresponda, porque Dios es tambin el Seor de la historia, pues est establecido que de la historia de la Iglesia de Jesucristo nadie puede poner el punto final. No es nuestra intencin exponer los hechos slo bajo la perspectiva histrica, sino tambin y con mayor afianzamiento desde el punto de vista proftico, porque no nos limitamos a desglosar el acontecer histrico, sino que nuestras races beben las aguas prstinas de la Palabra de Dios, la cual es eminentemente proftica, eterna y verdadera, digna adems de toda confianza. La Palabra de Dios es inmutable, infalible y no est sujeta a modificaciones; de esto no hay que tener la menor duda. Los principios bblicos estn vigentes como el primer da, no obstante que en la historia han sido oscurecidos por tradiciones eclesisticas de la cristiandad profesante. Los principios bblicos son subestimados en aras de la prosperidad material, el poder temporal y el reconocimiento de los hombres.

Del futuro, el historiador no puede ofrecer ms que conjeturas; en cambio el profeta de Dios est seguro y convencido de los planes y propsitos del Seor, para todos los tiempos. Que lo diga un Daniel en Babilonia, un Jeremas en Jerusaln y un Juan en Patmos. Pero debemos ser justos al aclarar que la historia y la profeca se entrelazan, pues Dios tiene un plan proftico para la historia, plan que ha revelado con lujo de detalles a lo largo de toda Su Palabra.

La encarnacin del Verbo de Dios y la obra de Cristo en la cruz son los acontecimientos histricos ms importantes para la Iglesia, y durante los cuatro primeros siglos de esta era se consolid el registro cannico de esos hechos, pero el proceso de entendimiento de la Iglesia acerca de la revelacin divina, incluidos esos hechos tan importantes, no tuvo el suficiente desarrollo en su oportunidad, sino al contrario, sufri serios retrocesos en el curso de la historia, y con el tiempo la Iglesia perdi algunas cosas que recibi en el depsito, tratando a su vez de justificar esa prdida suplantando los principios de Dios con argumentos de factura humana. Pero Dios..., iba a permitir que todo se perdiera? De ninguna manera. El Seor ha venido trabajando para que todo lo perdido se recupere y se lleve a la prctica de la Iglesia el fruto del pleno entendimiento de todo el depsito de Dios.

La historia del cristianismo corre paralela con la de la humanidad; pero ms que la historia del cristianismo, es nuestro inters ir tras las huellas del reino de Dios, visto bajo la perspectiva de la Iglesia del Seor, lo cual no se puede lograr sino con los ojos de quien ha nacido de nuevo, porque el reino de Dios no es de este mundo, y no puede ser reconocido por los de este mundo, aun cuando est delante de sus ojos. No importa que se trate de un lego o un intelectual, un doctor en teologa, o alguien que represente los intereses de la cristiandad nominal en cualquiera de sus facciones. Para ver el reino de Dios es requisito indispensable pertenecer a l. El evangelio nos dice que Jess se regocij en el espritu por esta realidad, y por eso le dijo al Padre: "Yo te alabo, oh Padre, Seor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los nios" (Lucas 10:21). Lleg el momento en que los sabios de este mundo intentaron tomarse el control y el gobierno de la Iglesia de Jess por la supremaca de su sabidura, pero Dios enloqueci la sabidura de este mundo, para que nadie por medio de esa sabidura enloquecida pudiese llegar a Dios, sino por medio de lo que los sabios, intelectuales y filsofos de esta era tratan de desechar tildndolo de locura, esto es, el evangelio y el verdadero propsito de Dios con el hombre y la creacin, el cual nos revela la autntica sabidura de Dios, Su Hijo Jesucristo.

No es el propsito del presente trabajo abundar en datos y detalles histricos, sino apenas los suficientes para demostrar el cumplimiento histrico de la palabra proftica. Para el mundo grecorromano y su interpretacin filosfica, la historia no era ms sino una serie de ciclos repetitivos enmarcados en un destino incierto y por determinacin de la ciega suerte, como una tediosa y pesimista manera de ver el destino humano. En contraste, para el cristiano la historia comienza en Gnesis con la creacin del hombre por la mano de Dios, y ha de continuar conforme los parmetros trazados en la Palabra de Dios, hasta que se cumpla la triunfal consumacin de todo, y el gobierno de Dios tenga su expresin milenaria, dndole as un significado diferente a la historia. Cuando eventualmente ocurra el fin de la historia, habr amanecido para la Iglesia.

Arcadio Sierra Daz

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