4. Tiatira (3a.parte)

Por Arcadio Sierra Daz - 12 de Abril, 2007, 0:58, Categora: General

T I A T I R A

(3a. parte)

Las indulgencias

Surge en la poca de la escolstica el desarrollo de lo relacionado con las indulgencias, algo que tena sus races en las anteriores centurias del cristianismo, particularmente con el papa Gregorio I el Grande, asociadas con creencias heredadas de la religin babilnica y las filosofas griegas. A raz de la dogmatizacin del "sacramento" de la penitencia, el sacerdote se encargaba de imponer la disciplina por los pecados perdonados, y esas disciplinas se catalogaban conforme la gravedad de la ofensa, y que oscilaban entre el ayuno, las peregrinaciones (al Vaticano, a Tierra Santa u otros lugares catalogados como santuarios), autoflagelacin, pero tambin inclua las ddivas al clero, lo cual ocasion el desarrollo de la teora y de la prctica de las indulgencias, que fueron en los tiempos de Lutero el florero para que se encendiera la llama de la Reforma.

Las indulgencias al principio se limitaban a donaciones a monasterios y parroquias. El sistema catlico empez a ensear que si las penas "temporales" no se cumplan en esta vida, seran cumplidas o sufridas despus de la muerte, en un imaginario lugar llamado "purgatorio", acerca de lo cual haba hablado tentativamente Agustn de Hipona, doctrina que afirm el papa Gregorio Magno y que lleg a ser parte de la teologa medieval. Incluso Agustn mencion cierto beneficio que las almas muertas podan recibir de la misa, y eso dio pie para que las oraciones, las misas y las indulgencias por los muertos llegaran a ser prctica comn en la iglesia apstata.

Fue as como en el siglo once, en pleno apogeo escolstico, comenzaron a conceder indulgencias plenarias, y eso equivala a la remisin de todas las penas temporales por los pecados, y la persona que la reciba ya no tena que sufrir en el purgatorio, sino que al morir iba directamente al cielo, o sea, que el pontfice romano pretenda tener y aun delegar en los obispos la facultad de omitir el castigo temporal por los pecados. Histricamente el primero en conceder las indulgencias plenarias fue el papa Urbano II a los que se alistaran en la primera cruzada, y a los que la apoyaran con sus donativos. Pero causa curiosidad que gente pensante de la talla de telogos escolsticos como Alberto Magno, Toms de Aquino y Alejandro de Hales llegaran a desarrollar el principio de "la tesorera de la iglesia" que, teniendo en poco la obra completa de Cristo en la cruz, consista en la peregrina idea basada en que los apstoles, la virgen Mara y los santos mrtires haban hecho ms de lo necesario para asegurarse la vida del cielo, acumulando as un supervit de merecimiento ya enriquecido por lo que Cristo haba hecho. Era tratado como un tesoro especial de la iglesia, y que ella reparta por medio de los sacramentos. Estaba el Seor de acuerdo con todo eso? No. Su Santa Palabra dice que:

"12A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varn, sino de Dios" (Jn. 1:12-13).

"16Porque de tal manera am Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unignito, para que todo aquel que en l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque no envi Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por l. 18El que en l cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha credo en el nombre del unignito Hijo de Dios" (Juan 3:16-18).

"De cierto, de cierto os digo: El que cree en m, tiene vida eterna" (Jn. 6:47).

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Seor Jesucristo" (Ro. 5:1).

"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glore" (Ef. 2:8-9).

"De gracia recibisteis, dad de gracia" (Mt. 10:8b).

"La ddiva (el regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jess Seor nuestro" (Ro. 6:23b).

"Ahora, pues, ninguna condenacin hay para los que estn en Cristo Jess, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espritu" (Ro. 8:1).

De las anteriores citas bblicas se puede colegir que una persona no puede salvarse por las formas u observancias externas, ni por los mritos personales ni propios ni ajenos, sino por la obra redentora del Seor Jess, y slo por ella, y para que por la fe venga Dios a morar dentro del hombre por Su Espritu. En su tesis nmero 62, Lutero dice que "el verdadero tesoro de la Iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios". Entonces, qu hacer con semejante supervit de merecimiento que se desperdiciaba en el cielo? Fcil; al papa romano supuestamente le haba sido concedido aprovechar y transferir parte de dicha riqueza a fin de reducir y aun cancelar la cantidad de buenas obras exigidas a los pecadores penitentes, como satisfaccin por sus ofensas. Slo faltaba la aprobacin oficial del Vaticano, la cual fue dada por Clemente VI en 1343.

Es necesario tener en cuenta que fue tan impresionante la estructura teolgica de Agustn, que desafortunadamente la iglesia apstata slo acept una parte de sus conceptos y doctrinas; me atrevo a decir que acept slo esa parte que necesariamente no estaba sustentada por la Palabra de Dios, o si estaba fue lamentablemente tergiversada. Damos algunos ejemplos. Hemos mencionado que Agustn afirmaba que tanto los sacramentos como la Palabra de Dios servan como medios de gracia; de eso la iglesia apstata puso el mayor nfasis en los sacramentos hasta el da de hoy. Agustn haba hecho alguna diferenciacin entre la iglesia como institucin visible y la iglesia como la comunin de los predestinados, de los que tienen el Espritu; la iglesia apstata no lleg a negar la segunda, pero puso mayor nfasis en la primera, y hay muchos otros ejemplos, hasta que todo se fue institucionalizando por el lado enfatizado.

Todo este montaje y enredo de las indulgencias fue ignorado por los cristianos primitivos; y no es difcil imaginar el paralelo trfico de influencias que se generara por parte de algunos penitentes buscando influyentes palancas entre los eclesisticos a fin de que intercedieran ante las altas esferas de la clereca para que por medio de las indulgencias se les redujera el perodo de prueba. De todo esto podemos concluir fcilmente que al instituir las indulgencias pagadas como vlidas tambin para el mundo invisible, en su momento era necesario complementarlo con lo del "purgatorio", las misas por los difuntos, y el culto de los santos.

Pero Dios suscit personas valientes como Antonio, arzobispo de Florencia, que se atrevi a escribir: "No poseemos ningn testimonio en las Escrituras o en los Padres para probar las indulgencias, sino solamente la autoridad de algunos autores modernos" (SUMMA DE TEOLOGA, parte 1, ttulo 10, cap. 3, pg. 202, Venecia 1582). Juan de Wesel, eminente profesor y rector de la Universidad de Erfurt, donde aos ms tarde estudi Lutero, en el ao 1481 muri condenado por hereje por haber enseado que las indulgencias eran un engao piadoso, que el laicado debera participar de la copa en la eucarista y que la autoridad de la Biblia estaba por encima de los papas y concilios.

Juan XXII, quien ocup el cargo de papa en su corte en Avin, estableci una constitucin relacionada con las tax sacr pnitentiar (*6), a fin de obtener ganancias con los pecados de los religiosos. Ejemplos: Eclesistico que pecaba carnalmente con una monja, con una pariente o con una mujerzuela; por la absolucin deba pagar 67 liras de oro y 12 sueldos. Por actos bestiales deba pagar 200 liras. Por actos con nios o animales y no con hembras, 100 liras. Una monja que se hubiere entregado a varios hombres, al mismo tiempo o en diferentes ocasiones, dentro o fuera del convento, y que despus aspirara a ser abadesa, deba pagar para obtener el perdn papal, 131 liras de oro y 15 sueldos. Cuntos papas se involucraban en este comercio de indulgencias y perdn de pecados?

(*6) El nombre de la Rosa. Umberto Eco. RBA Editores, S.A., Barcelona, 1994. Pg.280

Tambin existe un libro que escandaliz a Martn Lutero, titulado Taxa Camer (*7) seu Cancelleri Apostolic (*8), donde Len X, a la sazn pontfice en tiempos de Lutero, estipula la tarifa a pagarse para obtener del papa el perdn por cualquier clase de pecado. He aqu algunos pecados con sus correspondientes precios:

Impureza - 27 liras

Adulterio - 87 liras

Homicidio de un sacerdote con penitencia pblica - 27 liras

Homicidio de un sacerdote con penitencia privada - 63 liras

Por matar un obispo - 131 liras

Concubinato de un sacerdote - 21 liras

Una mujer que bebe un brebaje para provocar un aborto - 1 ducado y 6 carlines

Violacin de un juramento en relacin con asuntos civiles - 7 liras

Matrimonio en primer grado de parentesco - 1.000 liras

Por un soldado de la causa catlica que no acept a matar a un hereje - 36 liras.

(*7) Se puede leer todo este documento en el excursus I del captulo V, Sardis.

(*8) La autenticidad de esta obra es confirmada por Poliodoro Virvil (De Nat. Rer. Libro VIII) y Claude d"Esoence, rector de la Universidad de Pars (Comentario sobre Tito 1:7). Tambin Audofredo enumera las ediciones del libro publicadas en Roma, ms de 25, en una obra dedicada a Po VI. Gregorio XIII auspici una de las tantas ediciones posteriores.

La Reforma le puso fin al comercio de las indulgencias? No; la institucin romano papista la puso en vigencia hasta los tiempos contemporneos. En la ltima sesin del concilio de Trento fue aprobado el decreto sobre las indulgencias. Entonces ya no slo tuvo aprobacin papal sino tambin aprobacin conciliar. Todava en el siglo XX, el sistema catlico romano suele presentar ciertos medios para alcanzar la gracia de Dios, como los sacramentos, incluyendo la confesin y la penitencia; las indulgencias, aunque parezca un anacronismo; la mortificacin de la carne puede que la hayan "desdogmatizado", pero la siguen tolerando, y an la practican en los conventos y seminarios; todava queda en el ambiente ese tufillo de que una persona por el hecho de ingresar en una orden religiosa de hecho es matriculada en una privilegiada lite espiritual, de gente especial delante del Seor.

La condicin de Tiatira no mejorar

"22He aqu, yo la arrojo en cama, y en gran tribulacin a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella".

Cuando la Iglesia decidi mezclarse con el paganismo, le fue infiel al Seor, hubo adulterio, fornicacin, esto es, confusin, entonces la iglesia de Tiatira cay en una grave condicin espiritual. Es arrojada en cama a causa de una enfermedad incurable, y sobreviene gran tribulacin para los que adulteran con ella, tribulacin por cierto diferente a la que la Iglesia ha sufrido a lo largo de su existencia desde el da de Pentecosts, y diferente tambin a la que sobrevendr sobre todos los moradores de la tierra (cfr. Mateo 24:21). Ntese que ella no se arrepiente; ese sistema seguir apartado de Dios hasta los das postreros, pero el Seor llama a que se arrepientan los que adulteran con ella, a que se arrepientan de las obras de ella. Los que adulteran con ese sistema deben arrepentirse de las obras de ese sistema. El sistema catlico romano no se contamin slo en el pasado romano; ha seguido contaminndose a largo de toda la historia, absorbiendo y asimilando todos los rasgos del paganismo y las cosas relacionadas con la idolatra en dondequiera que va. Por ejemplo, asimil la Navidad y todas las fiestas paganas babilnicas y europeas y sacratiza todos los rituales indgenas en las tierras en las que tiene influencia.

Vemos entonces que en tiempos de Tiatira se ha perdido la expresin de muchas cosas que el Seor dej en Su Iglesia, como el sacerdocio de todos los creyentes, la vida en el Espritu, la expresin de la vida del Cuerpo y la Iglesia como templo vivo de Dios, cambiado por la construccin de grandes templos materiales; tambin se haba perdido lo de un candelero en cada localidad, fue prohibida la lectura de la Biblia y se ocult la doctrina de la salvacin por gracia por medio de la fe. Desde la edad del oscurantismo con sus conversiones superficiales y bautismos en masa, su carga de supersticin y creencias en astrologa, an en nuestro tiempo se sigue empleando cierto tipo de ceremonias religiosas, "sacramentos" y smbolos externos asociados con el fetichismo como medios mgicos para evitar el desastre y lograr objetivos deseados.

Asimismo vemos cmo surgieron hombres paganos que se enseorearon de la grey del Seor bajo un falso ropaje. Para nadie es un secreto, y menos para ellos, que el papado es una institucin profana, y los papas, lejos de ser vicarios de Cristo y sucesores de Pedro, no son sino sucesores directos de un sacerdocio pagano, muchos de ellos cargados y convictos de fornicacin, sodoma, adulterio, asesinato, violacin, borracheras, intrigas, y hasta satanismo, que a menudo han sido de todo menos los hombres santos que han proclamado ser.

No es el propsito de este libro entrar en detalles, pero se han escrito miles de libros refirindose a esa institucin y sus inmoralidades, con minuciosos detalles y nombres propios de los protagonistas, y querer negar esos hechos histricos aun de los tiempos contemporneos, es como pretender tapar el sol con los dedos, como se dice. Hay una larga y negra lista de esa clase de romanos pontfices de la oscura Edad Media. En este versculo la Biblia nos dice que en la gran tribulacin sern halladas personas en la cristiandad en el estado de Tiatira, es decir, asociadas o vinculadas con el estado del sistema religioso catlico romano y con los sistemas religiosos de tipo denominacional de l derivados, que han querido emular al catolicismo romano en sus ritos o algn aspecto de liturgia, diferencia entre clero y creyentes laicos, prebendas del poder temporal, reverencia excesiva a los pastores, templos hechos con manos humanas, efectos de sonidos y luces para manejar anmicamente a las masas, etctera.

Hay en este momento un llamado del Seor para que las personas que estn all enredadas se arrepientan, se desvinculen de ese sistema, y se afiancen en el Seor, y dentro de las cuatro que permanecern hasta la venida del Seor, busquen la iglesia que el Seor no condena, Filadelfia, para que busquen el estado del cristianismo que representa a la iglesia bblica.

El juicio de la Gran Ramera

"23Y a sus hijos herir de muerte, y todas las iglesias sabrn que yo soy el que escudria la mente y el corazn; y os dar a cada uno segn vuestras obras".

En la Palabra de Dios est previsto un juicio y una sentencia contra el cristianismo apstata e infiel, "la gran ramera, la que est sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicacin" (Al tratar este asunto estamos usando citas de los captulos 17 y 18 de Apocalipsis). El sistema catlico romano ha continuado exactamente la misma tctica empleada por el paganismo babilnico de todos los tiempos, de dominar a los mismos sistemas polticos y a los gobernantes de las naciones, prctica que viene operando desde Asiria, Egipto, Babilonia, Medo-Persia, Grecia y el Imperio Romano. El romanopapismo en toda su historia lo ha practicado, y lo har aun con el mismo Anticristo por un poco de tiempo.

"3Y me llev en el Espritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tena siete cabezas y diez cuernos. 4Y la mujer estaba vestida de prpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tena en la mano un cliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicacin; 5y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra. 6Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mrtires de Jess; y cuando la vi, qued asombrado con gran asombro" (Ap. 17:3-6).

La bestia representa al sistema de gobierno de las naciones sobre el cual se sienta, ha dominado, el sistema religioso babilnico, y en particular se refiere al que ha surgido de la mezcla del paganismo con el cristianismo romano, y a la que la Palabra llama la gran ramera. Se ha adornado de oro, piedras preciosas y perlas; pero eso es una apariencia, no es su edificacin slida e interior; es slo una fachada superficial y atrayente, pero que bajo ese ropaje oculta las profundidades de Satans. Se ha hecho reina y se ha vestido de vestiduras reales, se ha hecho rica y poderosa, pero ha derramado mucha sangre de los santos mrtires de Jess y la Biblia anuncia su fin, su muerte. Cundo ser ese fin de la ramera? Quin destruir la ramera? La Palabra de Dios dice que las mismas naciones que le dan el poder a la bestia, sobre las cuales ha dominado el papado, stas se encargarn de destruir al gran sistema catlico romano, y parece que esto ocurrir sin frmula de juicio.

"Y los diez cuernos que viste en la bestia, stos aborrecern a la ramera, y la dejarn desolada y desnuda; y devorarn sus carnes, y la quemarn con fuego" (Ap. 17:16).

Claro que hasta ltima hora, aun en tiempos del anticristo, ese sistema religioso estar confiado en su poder, sus influencias y sus riquezas, y jams espera algo semejante. Pero Dios ha determinado que ese sea su fin "5porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. 6Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble segn sus obras; en el cliz en que ella prepar bebida, preparadle a ella el doble. 7Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazn: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no ver llanto; 8por lo cual en un solo da vendrn sus plagas; muerte, llanto y hambre, y ser quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Seor, que la juzga" (Ap. 18:5-8). Es la ramera porque en lugar de tener relaciones espirituales con el Rey del cielo, se ha echado en los brazos de los reyes o gobernantes de la tierra.

"Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicacin; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites" (Ap. 18:3).

Tngase en cuenta que la Iglesia de Jesucristo no es de este mundo. "14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreci, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Jn. 17:14,16). De manera que Su Iglesia no debe establecer compromisos con el mundo, ni comprometerse en intereses polticos y econmicos. Al hablar del falso sistema eclesistico profesante, notemos que Egipto simboliza el mundo de donde salimos y el desierto que pasamos, y Dios es clemente aun con Egipto (Is. 19:22-25), pero Babilonia representa la religiosidad natural y un sistema espiritual de origen satnico. Tngase en cuenta que un creyente puede ser pasado de Egipto directamente a Babilonia (Hch. 7:42-43), sistema que ser destruido para siempre (Is. 14:23; Ap. 18:21).

Dice Olabarrieta: "Los hijos que tuvo Jezabel son la jerarqua eclesistica con el papa a la cabeza, y a stos s les dar muerte" (Cristo y Su Iglesia. Santos Olabarrieta. P.O. Box 24472, Fort Lauderdale, Fl. 33307, USA). Histricamente se sabe que el sistema catlico romano sufri un duro revs cuando muchos de sus seguidores encontraron la muerte durante las famosas cruzadas a Tierra Santa, y ms tarde durante las guerras que sobrevinieron despus de iniciada la Reforma. A raz de esos duros golpes comenz una decadencia de la cual no ha podido sobreponerse, o por lo menos no ha vuelto a ser lo que fue antes de la Reforma.

El remanente de Tiatira

"24Pero a vosotros y a los dems que estn en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satans, yo os digo: No os impondr otra carga; 25pero lo que tenis, retenedlo hasta que yo venga".

En tiempos de la Jezabel veterotestamentaria, despus de haber matado a espada a todos los profetas de Baal, el profeta Elas recibe un mensaje de Jezabel en el sentido de que sera eliminado por ella as como l haba hecho con los profetas paganos. Ante semejante peligro, el profeta de Dios huy para salvar la vida, pero por otro lado se senta abatido y deseaba morirse, por lo que le peda a Dios que le quitara la vida, pero habindose metido en una cueva para pasar la noche, "9vino a l palabra de Jehov, el cual le dijo: Qu haces aqu, Elas? 10l respondi: He sentido un vivo celo por Jehov Dios de los ejrcitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada tus profetas; y slo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida" (1 Re. 19:9-10). Elas se senta apesadumbrado, asustado, creyendo que haba quedado solo, y, adems, perseguido por la reina de la nacin para matarlo. Pero el Seor, despus de haber alentado al profeta y de haberle dado algunas rdenes, le dijo: "18Y yo har que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron".

Semejante a la queja del profeta Elas referente a lo ocurrido en Israel, ocurri con la Iglesia del Seor Jesucristo. Los hijos de Dios en Cristo empezaron a dejar su fe y sus principios bblicos. No contentos con dejar el primer amor, tambin dejaron la comunin y unidad en el Espritu, la vida corporativa de la Iglesia, la obediencia absoluta a la voluntad de Dios, el gozo en la comunin de los santos, la expresin de la unidad de la Iglesia y un candelero en cada localidad, el seoro de Cristo, la autoridad espiritual, la Biblia como fuente y principio rector y normativo, la justificacin por la fe, las reuniones de la iglesia local en las casas, la mutualidad de las reuniones de los santos; como esas palabras de Elas cuando dice, han dejado tu pacto, han derribado tus altares, pues ya haba dejado de considerarse que la verdadera Iglesia del Seor somos nosotros, y no una organizacin terrenal y jerrquica con que haban pretendido reemplazarla; ni son los templos y las grandes baslicas y catedrales, herencia de los sagrarios de origen babilnico.

Por medio de esa descarada mezcla fueron aun ms lejos, tambin mataron a espada, hoguera, potros, horca y otros medios, a los profetas del Seor; declararon la Biblia un libro de prohibida lectura por la sencilla razn de que en el Sagrado Libro Dios desenmascara todas sus mentiras y abominaciones. Cambiaron la adoracin a Dios por la idolatra, y le prenden velas a las imgenes de Mara, de alguna imaginativa forma de Dios, de santos y mrtires muertos y de todo el que vayan canonizando en el Vaticano. Contrariando la voluntad de Dios, les llamaron padres, papas, maestros, doctores y reverendos a los hombres, y los que no pueden hacerse llamar sacerdotes, curas, padres o prrocos, se hacen llamar pastores, como si este ttulo designara a quien ejerce el ministerio o funcin de pastor. Adems, se colocan como la autoridad mxima de su respectiva denominacin u organizacin religiosa, siendo que para la administracin y funcionamiento de la iglesia local, los apstoles nunca designaron pastores asalariados, sino ancianos (obispos) y diconos, dentro de los hermanos de mayor madurez espiritual de la misma iglesia, a fin de que ejercieran el gobierno plural o colegiado. En la misma iglesia estaban los hermanos que tenan los distintos dones y ejercan los diferentes ministerios. El apstol Pablo nunca dirigi una carta a un pastor determinado como tal, sino siempre a los santos. Por ejemplo, en Filipenses, adems de los santos, se dirige a los ancianos (obispos) y diconos. Jams una iglesia local fue pastoreada por un pastor enviado de la sede de la obra.

Siendo que la Palabra de Dios dice que la salvacin es un regalo de Dios, se atrevieron a comerciar con la salvacin de los hombres, y muchas otras cosas. A toda esa mezcla de judasmo y paganismo babilnico, a ese cautiverio llevaron los tesoros de la casa del Seor. Los tesoros de la casa de Dios no deben ser usados para la fornicacin en sistemas religiosos rebeldes. En Babilonia fueron usados mal los tesoros de Jerusaln, y qu sucedi en la historia con Babilonia? As como Elas se crea el nico creyente en Jehov que haba quedado en Israel, esa misma situacin se presenta en Tiatira. El Seor le dice que an quedan siete mil que no han doblado sus rodillas a Baal; aunque Elas no los vea, ah estn en Israel fieles al Seor; asimismo uno muchas veces ha pensado si realmente hay hijos de Dios en un sistema infiel a Dios, pero Dios dice: "Pero a vosotros y a los dems que estn en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satans...". Eso significa que en Tiatira hay hijos de Dios que no se han contaminado con esas profundidades, esas filosofas de los misterios satnicos y doctrinas profundas, que son usados por el mismo diablo para corromper a la Iglesia.

Estn all de buena fe, creyendo que estn haciendo lo correcto, y si no saben mayor cosa del Seor, si han recibido poco, si de pronto desconocen mucho de la Palabra de Dios o han sido mal orientados por los sacerdotes catlicos y dirigentes religiosos de denominaciones o presuntos feudos que dividen al Cuerpo de Cristo e impiden la comunin entre los santos de una localidad o ciudad con sus mandamientos de hombres, el Seor, que los conoce ntimamente y los ama como son, les dice: "No os impondr otra carga; pero lo que tenis, retenedlo hasta que yo venga". Son suficientes las enseanzas del evangelio para la salvacin. No es necesario otra carga. Si alguien lleva la carga impuesta por los hombres, deja la carga de Dios. La carga impuesta por las organizaciones eclesisticas pueden entrar fcilmente dentro de las profundidades de Satans, con sus profundos misterios, prcticas ceremoniales y rituales, aun cuando los clrigos las cataloguen de profundidades de santidad. Es necesario retener el verdadero depsito de Dios, el apostlico, hasta la venida de Cristo, sin aadirle las invenciones que los hombres han creado con el devenir del tiempo. Desde el momento en que Satans introdujo en la iglesia apstata su propio trono y sent en l a su sumo pontfice, fue fcil que se introdujeran las enseanzas babilnicas de las profundidades de Satans.

A partir de Tiatira se opera un cambio. En las tres primeras edades de la Iglesia: Efeso, Esmirna y Prgamo, que comprende la iglesia primitiva, la patrstica, la de las persecuciones, la llamada imperial o constantiniana (catlica antigua), el Seor les menciona primero lo de que tienen que or lo que dice el Espritu, y luego les menciona sobre el galardn. Pero a partir de Tiatira hay un cambio de ese orden, y aparece primero el galardn. Por qu? Porque a partir de Tiatira se menciona la venida del Seor, y eso significa que en la cristiandad habr personas que seguirn en el estado de Tiatira hasta que venga el Seor. Cuando venga el Seor no habr personas en el estado de Prgamo, pues Tiatira sali de Prgamo, pero Efeso pas, Esmirna pas y Prgamo pas, finaliz, como cuando un animal pare un hijo y muere. De acuerdo con el versculo 25, el estado proftico de Tiatira, el catolicismo tridentino, el papado romano, toda esa situacin no pasa, pues seguir hasta la venida del Seor; y ya al final, el Seor le dice a la parte de su pueblo que se encuentra en ese sistema babilnico: "Salid de ella, pueblo mo, para que no seis partcipes de sus pecados, ni recibis parte de sus plagas" (Ap. 18:4). El catolicismo romano durar hasta el tiempo mismo en que venga Cristo, la gran piedra no lanzada por mano humana, y rompa y desmenuce todo el andamiaje del poder humano, de los reinos de este mundo, trayendo consigo una repentina culminacin de la historia.

El ladrillo y la piedra

"26Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le dar autoridad sobre las naciones, 27y las regir con vara de hierro, y sern quebrantadas como vaso de alfarero; como yo tambin la he recibido de mi padre".

Ya hemos visto a grosso modo que as como en el Antiguo Testamento una mujer pagana se uni en matrimonio ilegal y prohibido por Dios, con un hebreo, lo mismo sucedi entre la iglesia y el mundo, engendrando as una gran ramera, pero en medio de una condicin institucional mundana, bajo la frula de una organizacin religiosa dominante, ambiciosa y contemporizada, inclinada al dominio temporal y que lleg a dominar al mundo y recibir la gloria de los hombres. Individualmente a cada cristiano del tiempo de Tiatira, ramera que lleg a sentarse sobre los lomos de la bestia, el Seor le muestra otra alternativa: dejar ese camino de Jezabel, vencer sobre la tentacin de hacerse gobernante temporal, guardar Sus obras hasta el fin y serle fiel, no contaminarse con la idolatra en cualquiera de sus expresiones, dejar de morar en la tierra, donde el prncipe es Satans, y retomar como cuerpo la condicin de Iglesia peregrina en esta tierra. En una palabra, vencer todo lo que encierre ese sistema catlico romano.

Qu promesas hay para el vencedor de Tiatira? Gobernar, reinar con Cristo en el Reino venidero. Los vencedores de Tiatira, los que vencen al catolicismo y a todo el sistema religioso denominacional de l derivado, tambin se relacionan con el "hijo varn, que regir con vara de hierro a todas las naciones" de Apocalipsis 12:5, y con "los quebrantars con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzars" del Salmo 2:9. Cundo estarn los vencedores recibiendo esa autoridad de quebrantar las naciones como vaso de alfarero? Durante el eventual reino milenial. Por qu relaciona el Seor las naciones y el sistema religioso dominante con vasijas de barro? La respuesta la tenemos desde el Gnesis. El diablo y los hombres que siguen su corriente quieren imitar la obra de Dios. Satans y sus seguidores inician la construccin de la ciudad terrenal, Babilonia, y su sistema poltico religioso, no con piedras, sino con ladrillos (barro cocido). "3Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozmoslo con fuego. Y les sirvi el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. 4Y dijeron: Vamos, edifiqumonos una ciudad y una torre, cuya cspide llegue hasta el cielo; y hagmonos un nombre..." (Gn. 11:3-4).

Lo que el hombre produce, sus sistemas polticos, religiosos, sus aparatos militares, todo lo que se aparta de Dios, es ladrillo, es destructible; en cambio las obras del Seor Dios se refieren a la edificacin de la ciudad celestial, la Nueva Jerusaln, el edificio de Dios que es la Iglesia, con piedras vivas y preciosas. Las obras de los hombres, por mucho que traten de imitar la obra de Dios, no dejan de ser ladrillo. El Seor invita a vencer guardando las obras de Dios por encima de las obras de los hombres, y el vencedor recibir la misma autoridad para gobernar que recibi el Seor Jess del Padre. Las obras de la iglesia apstata se realizan bajo la influencia de Satans.

Dice el jesuita Alfonso Llano Escobar en su columna dominical del peridico El Tiempo, hablando de si existe el infierno: "Nunca han faltado en la historia de la Iglesia algunos fundamentalistas, quienes en vez de interpretar, se apegan a la letra de los textos, hacindolos decir no lo que quiso el escritor sagrado, inspirado por el Espritu Santo, sino la mera letra. Olvidan que los textos sagrados son mensajes de Dios, expresados en una cultura distinta de la nuestra, y con un lenguaje cargado de mitos, smbolos e hiprboles, todos al servicio de un mensaje que necesita ser ledo crticamente y "traducido" a nuestra poca. Hoy en la Iglesia se trabaja en hacer la "traduccin" de la fe en el infierno, a nuestra cultura moderna" (EL TIEMPO, Santaf de Bogot, D.C., Agosto 18 de 1996, pgina 4A).

Una vez ms, y no slo es asunto del supersticioso medioevo, el catolicismo romano sigue manifestando que pretendidamente se ha arrogado el derecho de interpretar, "traducir" y hacer su acomodada exgesis de las Escrituras. Siempre he sabido que los textos bblicos sencillamente quieren decir lo que all est escrito, y esto para todos los tiempos; y si alguna simbologa encierra algunos textos, la misma Palabra de Dios se encarga de interpretarla y darnos su correcta exgesis y explicacin, pues los textos claros pueden aclarar los pasajes oscuros. La perspicuidad de las Escrituras hace que sean entendidas por cualquier persona espiritual que quiera conocerlas. Para entender el significado de las Escrituras no se necesita que la Iglesia las interprete por medio de su magisterio, porque eso sera poner a la Iglesia por encima de las Escrituras y negar la accin u obra del Espritu Santo, que nos ensea todas las cosas. El orden es a la inversa, de conformidad con Efesios 2:20, que dice: "Edificados (la iglesia) sobre el fundamento de los apstoles y profetas (las Escrituras), siendo la principal piedra del ngulo Jesucristo mismo".

No es verdad que Dios haya inspirado Su Palabra para que fuera comprendida solamente por las culturas pre-cristiana y apostlica, pues en su calidad de eterna, la Palabra de Dios fue revelada igualmente para todos los tiempos, con la diferencia de que el hombre "moderno" no acepta en su interpretacin verdadera el significado bblico que no le conviene, que choca con sus intereses, y es por eso que doctores del cuo de Alfonso Llano Escobar llamen mitos a verdades eternas que son tan vlidas para las tribus hebreas del tiempo del Csar Augusto como para los genios cibernticos contemporneos. No es de extraar que en nuestra presente generacin haya aparecido en titulares de primera pgina de los ms prestigiosos peridicos del mundo, dando la capciosa "noticia" de que el papa romano cree en la existencia del diablo, como si la existencia del diablo dependiese del eventual veredicto papal. Con todo lo que ha sucedido en la historia, tampoco es de extraar que se nos diga que la mater et magistra est trabajando para hacer la contemporizada "traduccin" de la fe en el infierno para la cultura moderna, como si lo que Dios ha revelado sobre el infierno en su Santa Palabra hubiese que acomodarlo a los deseos y caprichos del sofisticado y a menudo agnstico hombre contemporneo. A pesar del aggiornamento (*9) intrnseco del concilio Vaticano II, Tiatira no ha podido sacudirse del todo el lastre de sus estructuras anacrnicas, producto de la caduca civilizacin medieval con la cual se entreteji inextricablemente. Por ltimo, recordemos lo que la Escritura dice: "El que tiene odo, oiga lo que el Espritu dice a las iglesias". Es falso atribuir a una superestructura universal como la Iglesia Romana, los eptetos de "madre y maestra", partiendo de la base bblica que el Espritu Santo es el nico Vicario de Cristo en la tierra (Juan 14:16), de modo que Su voz es la que se ha de or.

(*9) Palabra italiana con la connotacin de puesta al da, actualizacin.

Los vencedores de Tiatira

"28Y le dar la estrella de la maana. 29El que tiene odo, oiga lo que el Espritu dice a las iglesias".

En este sistema eclesistico condenado por Dios tambin hay vencedores, como los que hemos mencionado arriba y a esos vencedores de Tiatira el Seor promete darles la estrella de la maana. Cul es esa estrella de la maana? Es el Seor Jess mismo. "Yo Jess he enviado mi ngel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la maana" (Ap. 22:16). El Seor le est hablando a todas las iglesias, no slo a la de Tiatira, no slo al sistema catlico romano. En todo perodo proftico hay vencedores. En Tiatira, aunque est all Jezabel, y haya fornicarios e idlatras y los que han conocido las profundidades de Satans, a pesar de todo eso, all est el candelero de oro, y hay santos de Dios llenos de Su gracia.

El estado moral de la cristiandad del medievo haba llegado tan bajo, que algunos opinan que se estaba disipando cualquier progreso aparentemente adquirido, tanto a nivel clerical, como monacal y laical, tanto que obras literarias como el Decamern de Bocaccio (1313-1375) y el Prncipe de Maquiavelo, fueron reflejo de la vida de ese tiempo; y hay quienes llegan a plantear la duda de que si en la prctica la Europa occidental realmente haba llegado a ser cristiana. Pero a pesar de las apariencias, en muchos vasos de barro se manifest y estuvo obrando "la excelsa grandeza de Su poder". Personas piadosas como las msticas Catalina de Sena (1347-1380) y Juana de Arco (1412-1431), eminentes catedrticos y msticos como Pedro d"Ailly (1350-1420), Juan Gerson (1363-1429), participantes activos en el concilio de Constanza, y Nicols de Cusa (1401-1465), quien obtuvo su primera preparacin bajo la direccin de los Hermanos de la Vida Comn, relacionados a su vez con la Imitacin de Cristo, obra atribuida a Toms de Kempis.

Aunque ya hemos tratado algo de esto, sin embargo, explicamos que hay algo curioso y digno de tener en cuenta, y es que en las cartas a las iglesias de Efeso, Esmirna y Prgamo, las palabras "el que tiene odo, oiga lo que el Espritu dice a las iglesias", van presidiendo la promesa a los vencedores, pero a partir de Tiatira ese orden se altera, apareciendo primero la promesa a los vencedores, significando con ello que a partir de Tiatira las ltimas cuatro corresponden a otro tipo de iglesias. Las ltimas cuatro iglesias tienen la promesa de que existirn personas en esa condicin hasta la venida del Seor, no as de las primeras tres, que carecen de esta indicacin, y eso se explica porque la historia de Esmirna se produce despus que ha terminado la poca de Efeso, y lo mismo ocurre con Prgamo con relacin a Esmirna. Tiatira tambin empieza cuando ha terminado el tiempo histrico de Prgamo, pero Sardis empieza a existir sin que haya pasado el tiempo de Tiatira, pues Sardis sale de Tiatira y continan existiendo paralelamente; a su vez Filadelfia sale de Sardis y Laodicea de Filadelfia, de tal manera que las cuatro continan hasta la eventual segunda venida del Seor Jesucristo. La misma historia nos est demostrando la veracidad y el testimonio proftico de este cumplimiento.

Los prerreformadores

En la Edad Media, el cristianismo se identificaba ms con una gran institucin secular o temporal que con Jesucristo, y era ms representativo de la ciudad terrenal que de la celestial. Era tan vasta la distancia que separaba la vida del cristiano ordinario de las altas demandas impuestas por Jess para el discipulado, que no cabe duda que urga un regreso de ese cautiverio babilnico en que se encontraba la Iglesia, para reiniciar la construccin y recuperacin de todas las cosas perdidas. Por eso el Seor levant a unos cuantos santos para que empezaran a hacer una labor subterrnea, preparando la Reforma que se avecinaba.

En la poca de Tiatira hay vencedores. En todas las pocas en que la Iglesia se desvi de los propsitos de Dios, hubo reacciones, y en el perodo de Tiatira se levantaron muchos santos que reaccionaron en contra del poder pontificio, del enriquecimiento de la iglesia, de la corrupcin del clero, y en medio de toda aquella confusin, muchos optaron por la vida monstica y prolifer la creacin de nuevas rdenes religiosas como una forma de huir de aquella contemporizacin eclesistica; pero casi todos los que intentaron buscar de nuevo las fuentes del evangelio eran persuadidos, reprimidos, perseguidos, encarcelados y hasta muertos por su osada. La mayora de estos hermanos realmente fueron precursores de quienes ms tarde Dios levant para que se diera lo que en la historia se conoce como la Reforma.

En tiempos de Inocencio III, por ejemplo, surge en Italia el carismtico Francisco de Ass (1182-1226), fundador de los Hermanos Menores, una orden monstica mendicante, quien sin abandonar el cristianismo catlico reaccion en alguna manera ante ese sistema, y de tal forma influy en sus seguidores que el ala extrema de los franciscanos, compuesta por los ms fieles a los ideales de Francisco, tenda a criticar amargamente al sistema catlico romano, con el cual algunos llegaron a romper, porque trataban de mantenerse fieles a la Palabra de Dios. Entre otros dignos de mencin y que a principios del siglo XII fueron tenidos por herejes por el romanismo, tenemos a:

Pedro de Bruys, cura de una pequea parroquia de los Alpes franceses, quien cuando conoci ms profundamente las verdades del Nuevo Testamento, pudo entender la sencillez y seguridad de la salvacin por la fe en Cristo, y por veinte aos de ministerio itinerante estuvo predicando y trayendo a la gente a una fe sencilla, pues l mismo practicaba un sistema de vida asctico; y sus seguidores se bautizaban despus de hacer su profesin de fe. Pedro de Bruys rechazaba el bautismo de los prvulos, la transubstanciacin en la eucarista, los templos, las ceremonias eclesisticas, las oraciones por los muertos y la veneracin de la cruz. Fue apresado mientras predicaba en el pueblo de San Gilles, en un motn promovido por las turbas catlicas, y este varn, que fue uno de los ms esclarecidos precursores de la Reforma, fue quemado vivo.

Enrique de Lausana, contemporneo del anterior. Tambin predic en Francia. Conden al clero de su tiempo como amantes de la riqueza y del poder.

Arnoldo de Brescia. Este italiano estudi teologa en Pars, llegando a ser sacerdote. Desde joven practic la pureza de vida y la pobreza, y ansiaba que se viviera el ideal cristiano. Atac los obispos por contemporizar con el mundo, por su voracidad, por sus ganancias ilegales, y les exhortaba a que renunciasen a la propiedad y al poder poltico. Atac al papado y a instancia de Adriano IV fue arrestado por orden del Santo Emperador Romano Federico I (Barbarroja), y ahorcado en 1155 por las autoridades civiles de Roma, siendo su cuerpo quemado y sus cenizas arrojadas al Tiber.

Los Valdenses, llamados as por Pedro Valdo o Valdez, su primer lder, rico comerciante de Lyon (Francia), quien en 1176 procedi conforme al joven rico del evangelio al cual el Seor le recomienda vender lo que tena y darlo a los pobres, para luego subsistir pidiendo su comida diaria. Vivi una vida piadosa, vistiendo pobremente, tratando de imitar a Cristo y dedicndose a predicar, por lo que atrajo muchos discpulos, "los pobres de Lyon". Tratando de conformarse al Nuevo Testamento, no tuvieron del papado sino la excomunin. Los Valdenses se adelantaron al movimiento reformador y enseaban que el corrupto papado no era la cabeza de la Iglesia; que las mujeres y los laicos podan predicar; que las misas y las oraciones por los muertos carecan de respaldo bblico; que el purgatorio consiste en las tribulaciones que nos sobrevienen en esta vida. Fueron considerados herejes y las autoridades civiles procuraron eliminarlos. Los que sobrevivieron a la persecucin se refugiaron en los valles del Piamonte. Ms tarde, ya en tiempos de la Reforma, entre los aos 1530 y 1540, conocieron las ideas de la reforma, las acogieron con entusiasmo y experimentaron un avivamiento. La confesin valdense de 1655 era de orientacin calvinista.

Los Ctaros. Tambin surgieron en el siglo XII en el norte de Espaa, sur de Francia y norte de Italia, los Cathari ("los puros"), grupo antirromano en principio no cristiano asociado con los Albigenses, quienes se consideraban los propios, los puros, provenientes de la lnea novaciana. Los ctaros estaban relacionados con las ideas gnsticas, pues eran dualistas con cierta mezcla maniquea. Aparte de los principios gnsticos y maniqueos que hemos esbozado en captulos anteriores, los ctaros enseaban que haba dos iglesias, una buena, (la de ellos) la de Cristo, y la otra mala, la de Roma. Los Albigenses, llamados as por Albi, uno de sus principales centros, se oponan a las doctrinas romanas del purgatorio, a la adoracin de las imgenes y a las pretensiones sacerdotales. En 1179, el tercer concilio Lateranense proclam una cruzada contra ellos y otros grupos considerados por el papado como herejes; cruzada esta que se dice haber sido la primera vez en que se empleara este mtodo en contra de quienes se llamaban cristianos. Todo eso fue por orden de Inocencio III. Estos grupos fueron extirpados usando el mtodo de arrasar con toda la poblacin de la regin, asesinando as tanto a catlicos como a ctaros y albigenses. Un concilio eclesistico reunido en Tolosa en 1229 prohibi a los laicos la posesin de ejemplares de la Biblia, con excepcin de los salmos y los pasajes que se hallaban en el breviario, condenando las traducciones vernculas. Ese mismo concilio sistematiz y elabor el proceso inquisitorial.

Juan Wycliffe (1320-1384). Naci en Yorkshire (Inglaterra) el llamado "estrella matutina de la Reforma", hijo de una familia de la aristocracia rural. Desde la edad de 15 aos sus padres lo dedicaron a la vida eclesial y fue llevado a estudiar teologa en la Universidad de Oxford, en ese entonces la segunda en Europa despus de la de Pars, llegando a ser un brillante maestro de la filosofa escolstica y teologa. En su formacin teolgico filosfica fue profundamente influido por Agustn y el platonismo; tambin recibi influencia de Toms de Aquino y Duns Escoto. En 1372 obtuvo el grado de doctor en teologa y en 1374 recibi del rey la parroquia de Lutterworth, cargo que ocup hasta su muerte. En ese mismo ao hizo parte de una comisin real enviada a Brujas (Blgica) a fin de discutir con delegados papales lo relacionado con los abusos por el envo a Inglaterra de tantos eclesisticos extranjeros, asunto que tena relacin con lo de las provisiones o impuestos, grandes sumas de dinero, que Roma exiga al pueblo ingls. Esas conversaciones fracasaron, pero sirvieron a Wycliffe para madurar sus pensamientos y convertirse en un severo crtico y enemigo acrrimo del sistema eclesistico establecido y en especial de la jerarqua romana.

En 1376, en su tratado De Civili Dominio (El dominio civil) as como en el Determinio qudam de Dominio (sobre el dominio divino), explica que toda propiedad es de Dios y que Dios concede el uso de los bienes temporales al recto y fiel, de lo contrario se pierde. Consideraba indigno el sistema eclesistico de su tiempo, de modo que si un miembro del clero tena por hbito abusar, perda sus derechos. Asimismo sostena que los romanos pontfices eran falibles y no los consideraba indispensables para administrar la iglesia, y que un papa mundano era un hereje que deba ser quitado del puesto. Es de suponer la lluvia de quejas y acusaciones en su contra, a tal punto que en varias ocasiones fue citado que compareciera ante las autoridades eclesisticas para responder por sus actos. En 1377 el arzobispo Sudbury orden a Wycliffe comparecer ante el obispo de Londres, pero fue acompaado por varios protectores con influencia en la corte, entre los cuales se arm una disputa tal que impidi que se continuase con el juicio.

El hecho de que el parlamento ingls se inspirara en sus tratados para corregir los abusos eclesisticos y cercenaran la recoleccin de rentas papales del avariento pontificado avions, que desangraba las arcas inglesas, fue favorable a Wycliffe ante las pretensiones papales en su contra. En 1378 se dio el "gran cisma de occidente", cuando el catolicismo romano se dividi por ms de cuarenta aos. En ese ao unos cardenales abogaban a favor de Urbano VI como papa y por Roma como sede, y otros por Clemente VII, con residencia en Avignon. Esto acab de destruir la confianza y credibilidad de Wycliffe en el papado romano, llegando a afirmar que el papado era identificable con el anticristo.

En uno de sus tratados sobre eclesiologa, abord la doctrina agustiniana de la predestinacin, concluyendo que la verdadera iglesia es integrada slo por los elegidos de Dios, y en consecuencia ninguna iglesia visible puede negar la entrada ni excluir a los miembros. Critic al sistema monacal. Ense el sacerdocio de todos los elegidos, afirmando que el Nuevo Testamento no reconoce distincin alguna entre sacerdotes y obispos. Conden el culto a los santos, las reliquias y las peregrinaciones. Su Summa Theologi es una recopilacin de sus tratados en latn; y una serie de opsculos reunidos en el Trialogus, en donde denuncia la transubstanciacin como precedente de la doctrina de la consubstanciacin, de Lutero. Para Wycliffe, el Seor est en el pan slo en un sentido sacramental, espiritual y virtuoso. Repudi las indulgencias y las misas por los muertos, no obstante crey en la existencia del purgatorio. Varios de estos argumentos no encontraron apoyo entre el equipo de telogos de Oxford, y muchos de ellos se opusieron a Wycliffe, sobre todo cuando la universidad pas a manos de sus enemigos, y fue cuando se vio forzado a retirarse a su parroquia de Lutterworth hasta su muerte.

Wycliffe tradujo la Biblia (Vulgata) al ingls e insista en que las Escrituras son la autoridad suprema, debiendo ser estudiada tanto por los eclesisticos como por los laicos. Despach "predicadores itinerantes", los cuales no llevaban denominacin uniforme, y predicaban las sencillas verdades de la Biblia por los caminos, en las plazas, en los patios de los templos, cosa inusitada en ese tiempo por los prrocos; coman y se abrigaban con lo que se les ofreciera. Los escritos de Wycliffe y el fruto de sus predicaciones produjo un gran nmero de seguidores, los lolardos. Algunos de ellos fueron quemados vivos en la hoguera, pero ejercieron gran influencia en Bohemia y fueron uno de los factores que contribuyeron a la Reforma.

En 1415, el concilio de Constanza conden a Wycliffe por 260 diferentes cargos, ordenando la quema de sus escritos y que sus huesos fuesen exhumados y arrojados del cementerio. En 1428, cumpliendo una orden del papa Martn V, el obispo Fleming se encarg de desenterrarlos, quemarlos y arrojar las cenizas en un ro cercano. De esa manera, la ramera, la supuesta representante de Cristo en la tierra, ebria de la sangre de los santos de Jess, no respetaba ni los despojos mortales de un hombre que crea en la veracidad de la Palabra de Dios.

Juan Huss (1373-1415). Habiendo sido en Inglaterra fuertemente reprimido el movimiento de los lolardos, las ideas de Wycliffe fueron difundidas y ampliamente aceptadas en Bohemia (Repblica Checa), en especial por la predicacin del sacerdote Juan Huss, a la sazn rector de la universidad de Praga, quien acept moderadamente las ideas reformadoras de Wycliffe, y predicaba contra los abusos del clero y el primado romano, en una poca cuando el clero catlico romano era el mayor terrateniente de Europa. Huss insista en la Biblia como regla de vida.

De humilde cuna, qued hurfano de padre a temprana edad y su madre se esforz para que estudiara filosofa y teologa en la recin fundada Universidad de Praga, llegando a ser profesor all mismo, enseando las Sentencias de Pedro Lombardo. Rodeado de un clero mundano y corrompido, Huss, como sacerdote, ni aun sus ms despiadados enemigos pudieron haber hallado nada malo en su vida privada y empez a ser mal visto porque desde su plpito en la capilla de Beln denunciaba los males existentes en la jerarqua, desde el cura prroco hasta el papa. En su obra Tractatus de Ecclesia afirmaba que la cabeza de la Iglesia no es Pedro, sino slo Cristo, que los papas son falibles y muchos haban sido herejes.

Su predicacin motiv que en el ao 1410 se condenasen 75 proposiciones de Wycliffe, y Huss protest ante una orden del papa Alejandro V de quemar esos escritos, y esos hechos provocaron que el arzobispo Sbinko lo excomulgara. Huss apel ante el antipapa Juan XXIII (*10) (elegido en el concilio de Pisa), pero ste tambin lo excomulg poniendo a la ciudad de Praga en interdicto, debido a que Huss tambin se le opuso por la bula que expidi otorgando indulgencias a todos los que contribuyeran y/o se alistaran en la cruzada contra Ladislao rey de Npoles y protector de Gregorio XII, el papa rival en Roma. Huss dej la ciudad de Praga en 1412, pero sigui predicando sus ideas. Por peticin del emperador Segismundo acept presentar su caso ante el concilio de Constanza, siempre que se le proveyera salvoconducto imperial, lo cual no fue respetado, pues all fue arrestado y encarcelado. All Juan Huss apel a Cristo como juez supremo, pero no quiso retractarse y el concilio conden 45 proposiciones de sus escritos y despus de varios aos, el 7 de junio de 1415, fue condenado como hereje, quemado vivo en la hoguera, siendo sus ltimas palabras audibles: "Kyrie Eleison, Seor, en tus manos encomiendo mi espritu".

(*10) Baltasar Cossa, quien como papa romano tom el nombre de Juan XXIII, figur en la historia del catolicismo romano como un antipapa, y por tal razn, cuando en 1958 Angel Jos Roncalli fue elegido papa, tom el nombre de Juan XXIII, para continuar con la "legitimidad".

Jernimo Savonarola (1452-1498). Naci en Ferrara (Italia), hijo de padre humilde y de madre de noble carcter y nieto de un piadoso mdico, que sola ayudar a los pobres. Por el desengao de un temprano amor, este apasionado joven, pasados los veinte aos se uni a los dominicos en Bolonia, interesndose por los escritos de Toms de Aquino y distinguindose por sus cualidades oratorias; pero los seis aos que permaneci all ejercieron en l la influencia necesaria para desarrollar su indignacin por la disipacin y frivolidad reinante en los crculos eclesisticos. Eventualmente fue enviado a Ferrara a predicar, pero entre sus coterrneos al parecer impresion muy poco.

Una guerra lo oblig a irse a Florencia en 1481, pero su traslado tambin guarda relacin con el hecho de que el gran humanista Pico de la Mirandola, impresionado por su predicacin, lo recomend ante Lorenzo de Mdicis, de la aristcrata familia gobernante en Florencia, y en donde se estableci en el convento de San Marcos, casa de los dominicos reformados, y en donde asimismo tuvo el encargo de instruir a los novicios, a quien de paso contagi con su ardiente celo por la justicia de Dios. Su verdadera fama como predicador la adquiri despus de unos diez aos de haberse hecho miembro de la comunidad de San Marcos, y en 1492, ao en que murieron Lorenzo de Mdicis y el papa Inocencio VIII, fue nombrado prior en San Marcos.

Savonarola se haba sublevado contra la corrupcin de los papas Sixto IV (Francesco della Rovere) e Inocencio VIII, quienes eventualmente promovieron la guerra a los Estados italianos en su afn de conquistar reinos para sus hijos, y el dominico en sus prdicas tambin denunciaba que estos pontfices romanos haban hecho de la corte papal un lugar de citas de rameras y libertinos. Sola llamar a sus oyentes al arrepentimiento antes de un inminente juicio de Dios sobre la tierra como castigo divino por los pecados y frivolidades de los hombres. Tom parte activa en la formacin del nuevo gobierno de Florencia, una repblica democrtica, impulsando un programa de reformas que dio su fruto sin derramar una sola gota de sangre, pues los Mdicis haban sido expulsados de la ciudad, llegando a ser Savonarola en su momento el personaje ms influyente de Florencia.

Las costumbres mundanas de la ciudad fueron cambiadas por una sencilla vida ciudadana. Las mujeres dejaron sus joyas y lujosos vestidos; la gente dejaba los vicios, y la msica mundana dio paso a los himnos en las calles y la lectura de la Biblia; los comerciantes y banqueros devolvieron sus ilcitas ganancias; los templos se vean repletos en aquel avivamiento, y en la celebracin del carnaval de 1497, las gentes quemaron en la plaza pblica los libros obscenos y cuadros indecorosos, las mscaras y disfraces, las pelucas y postizos, etctera, y todos afluan a la plaza al canto de himnos piadosos, lo que dio en llamarse la "quema de vanidades". A menudo Savonarola deca que la Iglesia sera renovada despus de un perodo de azotes.

Rogaba a los florentinos aceptar a Cristo como su Rey; y a toda Italia, a los prncipes y prelados, a que se arrepintieran y volviesen a Cristo. Pero todo esto le atrajo enemigos, y muchos se fueron a Roma, y el papa Alejandro VI (el espaol Rodrigo Borgia) quiso atrarselo astutamente ofrecindole el capelo cardenalicio, y luego con varias convocatorias a presentarse a Roma, y la respuesta siempre fue negativa; en consecuencia el papa lo excomulg y amenaz a Florencia con el interdicto si no lograban hacer callar a este dominico. Esto, los enemigos polticos y el deseo de muchos de volver a sus antiguas costumbres licenciosas, hizo que la opinin pblica aumentara en su contra. Savonarola apel a los reyes de Espaa, Francia, Inglaterra, Hungra y Alemania solicitndoles que convocaran un concilio general que declarase que Alejandro VI ni era papa ni verdadero cristiano, pero muchas de esas cartas cayeron en manos del papa.

Un franciscano, Francisco di Puglia, desafi pblicamente a Savonarola a que probara que no era un hereje, ni un falso profeta, ni un cismtico; que lo probara mediante las antiguas ordalas del fuego. Savonarola cay en la trampa y consinti, pero un temporal de lluvia y disputas en cuanto al motivo de procedimiento, este espectculo fue suspendido y las veleidosas multitudes tuvieron al dominico por culpable, quien tuvo que refugiarse en su convento, pero fue encarcelado y sometido a juicio por unos comisionados papales, quienes traan la orden de que el fraile de todas maneras muriese. Despus de cuarenta das de crcel y tortura, se decidi su muerte junto con dos de sus ms fieles seguidores, Fray Domenico y Fray Silvestre. El 23 de mayo de 1498 fueron ahorcados y sus cuerpos quemados en la gran plaza de Florencia. En el momento de la ejecucin, el obispo de Vasona, le dijo: "Yo te separo de la iglesia militante y de la iglesia triunfante", a lo cual Savonarola le respondi: "Eso est por encima de vuestros poderes".

Habiendo vivido en la poca conocida como el Renacimiento y su implcito humanismo, Savonarola escribi libros, tratados, poemas y sermones; trata sobre filosofa y teologa, sentando la doctrina de la salvacin por la fe, no por las buenas obras; de la vida cristiana segn la enseanza de la Palabra de Dios ms bien que en tradiciones y costumbres. Doctrinalmente no aport nada nuevo, pero su valeroso enfrentamiento con la mundanalidad implcita en la organizacin catlica romana y su sistema corrupto, la contribucin literaria y denuncia pblica de los males morales de su tiempo, lo destacan como indiscutible figura de los que prepararon el camino de la Reforma del siglo XVI.

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