4. Tiatira (2a. parte)

Por Arcadio Sierra Daz - 12 de Abril, 2007, 10:00, Categora: General

T I A T I R A

(2a.parte)

El cesaropapismo en el cenit

No podemos dejar de registrar la errada interpretacin que la teologa medieval le dio a la obra magistral de Agustn, la Ciudad de Dios. Agustn enfatiza el enfoque apologtico de la teologa de la historia, pero los telogos de la iglesia apstata la interpretan como una prueba de la superioridad de la autoridad espiritual sobre la autoridad secular, lo cual le daba un gran espaldarazo a las pretensiones papales. Paulatinamente y sin fundamento y respaldo escriturario se fue pergeando y divulgando en esa pacata e ignorante sociedad medieval la idea de que el papado romano y todo su montaje temporal daba cumplimiento al proftico reino de Dios en la tierra, mutilando la profeca, claro est, de muchos elementos fundamentales, como el que el verdadero Rey es el Seor Jesucristo y no el papa, que el tiempo de ese reinado se da en el marco de Su segunda venida, que la capital de ese reino no es Roma sino Jerusaln, que en ese tiempo no habr crceles, ni ejrcitos terrenales, ni inquisicin, ni violencia, ni hambre, poca en que los hombres construirn sus casas y podrn vivir en ellas, tiempo en el cual eventualmente los leones y las fieras pastarn con el ganado, y los nios jugarn con las serpientes. Al respecto dice A. Gibert:

"Vemos por las epstolas del Nuevo Testamento que los primeros cristianos esperaban constantemente al Seor Jess. En la era de las persecuciones esta esperanza daba fuerza y nimos a las almas. Pero pronto la Iglesia se estableci en el mundo y la visin del regreso personal de Cristo fue perdida de vista. Se hablaba del juicio venidero, eso s, del gozo de los elegidos, del "fin del mundo", pero todo ello de forma muy vaga, mezclada con muchas supersticiones y fbulas. Algunos "Padres de la Iglesia" se ocuparon de los escritos profticos y su interpretacin, como Clemente e Ireno, en el segundo siglo; ms tarde, Eusebio, Jernimo y, sobre todo, Agustn; pero ellos interpretaban como ya cumplidos los juicios del Apocalipsis, los cuales relacionaban con los tiempos del Imperio Romano. (Para ellos el Anticristo era dicho Imperio, perseguidor de los fieles.) Pero una vez llegado el triunfo de la Roma papal consideraron a sta como la Nueva Jerusaln y la relacionaron con todas las promesas de las profecas. Solamente algunos espritus selectos en el curso de la Edad Media llegaron a ser conducidos a la idea de un reino futuro de Cristo sobre la tierra. Otros, ante los escndalos de Roma, interpretaron que el Papa era el Anticristo. Los reformadores retuvieron la misma idea y no sondearon apenas en los detalles de la Revelacin. Sin embargo, en algunos telogos, tanto catlicos como protestantes, se despert la conviccin de que los acontecimientos relatados simblicamente en el Apocalipsis, iban dirigidos hacia el fin de la era cristiana y lo que la sigue, y que conducan a un reino milenario que ha de ser establecido despus de los juicios divinos, mediante la conversin del mundo" (A. Gibert, en el Prefacio del Estudio sobre el Libro de Apocalipsis, de J. N. Darby, op. cit., pg. 11).

Pero a pesar de todas estas claridades bblicas, esas otras falaces ideas fueron infundidas en una sociedad que no conoca la Biblia ni las verdades de Dios, y el cesaropapismo sigui adelante y tuvo su perodo culminante durante unos ciento cincuenta aos entre 1073 y 1216, poca que se destaca porque el papado romano goz de un poder casi absoluto, no solamente sobre el sistema catlico romano, sino sobre las naciones de Europa, cuya cumbre fue alcanzada durante el gobierno de Gregorio VII (1023-1085), ms conocido por Hildebrando, su nombre de familia. Parece haber pertenecido a una familia aristocrtica, pues la madre haca parte de una familia de banqueros; nacido en un pueblo de la Toscana, en Italia; hijo de un carpintero. Estudi en el monasterio de Clugni, practicando all un ascetismo riguroso. De all fue llamado por Len IX (1049-1054) para que le sirviera de consejero, y lo hizo superior del monasterio de San Pablo Extramuros, en Roma, el cual se encontraba moralmente muy degradado. Hildebrando era un hombre muy enrgico, de carcter soberbio y vehemente. Len IX no tomaba ninguna determinacin de importancia sin consultar con Hildebrando, quien se constituy en el poder tras el trono durante unos veinte aos, y era quien elega los papas sucesivos a la muerte del reinante, por lo cual llegaron a llamarle "hacedor de papas", antes de emplear la triple corona como sucesor de Alejandro II en 1073, hasta su muerte en 1085.

Liber al sistema catlico romano de la dominacin del Estado, y le puso fin al nombramiento de los papas y los obispos y por los reyes y emperadores. En esa poca muchos soberanos, a cambio de fidelidad feudal, ofrecan a los clrigos un cayado y anillo episcopal. Muchos prelados y clrigos lo odiaban porque se propuso reformar el corrompido clero y acabar con la simona, o sea, la compra y arriendo de puestos en ese sistema religioso. Tambin puso en vigor el celibato clerical, anteriormente aprobado, contrariando la Palabra de Dios que dice expresamente que el obispo tenga su esposa y sus hijos (cfr. 1 Timoteo 3:1-4; Tito 1:6).

Existe un documento de Hildebrando titulado Dictatus Pap (*5) en el cual define la posicin papal mediante veintisiete afirmaciones, como:

- La iglesia romana fue fundada por Dios.

- Slo el pontfice romano merece el ttulo de "universal".

- Solamente l puede deponer o reinstalar a los obispos.

- Slo l puede usar la insignia imperial.

- l es el nico hombre a cuyos pies deben besar los prncipes.

- l puede deponer a los emperadores.

- l puede trasladar a los obispos de una sede a otra.

- Puede dividir obispados ricos y unificar los pobres.

- Tiene la autoridad de ordenar clrigos de cualquier iglesia, y quien sea por l ordenado no puede recibir un grado mayor de parte de otro obispo.

- Ningn snodo puede ser llamado general sin su autorizacin.

- Una sentencia por l expedida no puede ser anulada por nadie sino por l mismo.

- El papa romano no puede ser juzgado por nadie.

- A l deben ser presentados para su resolucin los casos importantes de todas las iglesias.

- La iglesia catlica nunca err, ni errar jams por toda la eternidad.

- Aqul que no est en paz con la iglesia romana no ser tenido por catlico.

- El pontfice romano puede liberar a los sbditos de la fidelidad hacia un monarca inicuo, o a quienes estn sujetos a lealtad a hombres malvados (GREGORIO VII: Registrum, PATROLOGA LATINA, CXLVIII).

(*5) "En el siglo XI, con Gregorio VII, tuvo lugar un giro decisivo dentro de la propia estructura del poder. En su Dictatus Pap (ao 1075), el papa se alz contra la prepotencia del poder secular que haba degenerado en simona, nicolasmo y toda clase de sacrilegios, e inaugur la ideologa del poder absoluto del papado... El papa se concibe a s mismo, msticamente, como el nico reflejo del poder divino en el orden de la creacin. l es su vicario y lugarteniente. En este sentido hay que entender las proposiciones formuladas en el Dictatus Pap... El Summus Pontifex asuma, pues, la herencia del Imperio Romano y se institua como poder absoluto, uniendo en su persona el sacerdotium y el regnum. Era la dictadura del papa". Jos Grau. Catolicismo Romano: Orgenes y Desarrollo. EEE, 1990, pg. 1051.

Como podemos observar, uno de los propsitos de Hildebrando fue someter todos los gobiernos al papado romano. Algunos gobernantes europeos como el emperador alemn Enrique IV, ambicionaban dominar a toda Europa, el cual tambin traficaba con los cargos eclesisticos. Este emperador se disgust con el pontfice Hildebrando y trat de deponer al papa mediante un snodo de obispos alemanes que convoc. La reaccin de Hildebrando fue la de excomulgar a Enrique IV, advirtiendo a sus sbditos que no estaban obligados a guardar lealtad a su excomulgado soberano.

La historia registra que Hildebrando puso al emperador en una situacin de impotencia, y en enero de 1077, el emperador tuvo que humillrsele al papa ante la puerta del castillo en Canosa, donde haba esperado afuera durante tres das, descalzo, con fro y, segn el relato histrico, le sirvi de estribo para que Hildebrando montara a su caballo. El supersticioso e ignorante pueblo de esa poca crea vivamente en el "poder de las llaves", y la generalizada opinin era que el papa poda mandar a las almas al infierno si l as lo deseaba; y estas cosas ayudaron a Hildebrando a que, sin necesidad de ejrcitos pudiese imponer su poder sobre todas las naciones de Europa, incluyendo los emperadores.

El reinado de Hildebrando sent las bases para que ejercieran poder autocrtico sucesores suyos del cuo de Inocencio III (1198-1216), quien en opinin de algunos es el verdadero representante de la mayor altura del poder terrenal del pontificado romano y su influencia poltica en Europa Occidental. El verdadero nombre de este aristocrtico personaje es Lotario de Conti di Segni. Al ser coronado papa dijo: "El sucesor de san Pedro ocupa una posicin intermedia entre Dios y el hombre. Es inferior a Dios pero superior al hombre. Es el juez de todos, mas no es juzgado de nadie". Tambin una carta oficial suya dice que al papa "le haba sido encomendada no solamente toda la iglesia, sino todo el mundo, con el derecho de disponer finalmente de la corona imperial y de todas las dems coronas", y as lo sostuvo durante su reinado.

Inocencio III era consciente de que a los gobernantes seculares Dios les confiaba ciertas misiones, pero que Dios haba ordenado tanto el poder pontifical como el real (secular), y deca que as como Dios haba creado al sol y a la luna, y de la manera como sta recibe su luz de aqul, as el poder del prncipe deriva su dignidad y esplendor del poder papal, y aun en la misma Roma oblig a los oficiales civiles a que lo reconociesen a l como soberano antes que al emperador, y lleg a sustituir a los jueces imperiales por los que l nombr. Para esa poca, la casi totalidad de los pueblos de Europa occidental haba sido ganada a la fe cristiana pero slo como una aceptacin objetiva y nominal, pues la gran mayora no tena sino un vago concepto de la "religin" que haban abrazado, y lejos estaban de conocer "la soberana vocacin de Dios en Cristo Jess", incluyendo aun, con contadas excepciones, al clero, obispos y a los papas.

Algunas paradojas del papado romano

Al decaer el Imperio Romano, el papado fue asumiendo muchas de las funciones antes ejercidas y ejecutadas por el Estado. De la Iglesia se fue formando una organizacin institucionalizada plagada de contradicciones con relacin al evangelio, su fuente escrita natural. Lleg un momento en que la Iglesia se empez a institucionalizar como heredera de las instituciones propias del Imperio Romano. Entre otras instituciones, la Iglesia le hered al Imperio el derecho, la centralizacin burocrtica, la organizacin poltica en dicesis y parroquias, la titulatura, los cargos (todo el andamiaje de la jerarqua, y entre los cargos, el primero es el de papa, sucesor del Csar); todo eso extrao al modelo neotestamentario dejado por el Seor para Su Iglesia. La Palabra de Dios no admite que las dos ciudades, la terrenal y la celestial, se entremezclen y se confundan, y eso fue lo que sucedi en Tiatira, aunque esta condicin se dio en menor escala en otros perodos profticos, pues se entiende que en muchas iglesias hubo tambin alguna dosis de elementos de la ciudad terrenal entremezclados con la ciudad de Dios. Debido a esa mezcla se han dado muchas contradicciones en esa institucin, de las cuales relacionamos algunas.

El papa romano pretende desplazar al Espritu Santo diciendo que es el vicario de Cristo en la tierra, y ostenta el ttulo de Vicarius Filii Dei (vicario del Hijo de Dios), pero la Biblia dice que el verdadero Vicario de Cristo ahora en la Iglesia es el Espritu Santo:

"16Y yo rogar al Padre, y os dar otro Consolador, para que est con vosotros para siempre. 26Mas el Consolador, el Espritu Santo, a quien el Padre enviar en mi nombre, l os ensear todas las cosas, y os recordar todo lo que yo os he dicho. 7Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuere, el Consolador no vendra a vosotros; mas si me fuere, os lo enviar. 13Pero cuando venga el Espritu de verdad, l os guiar a toda verdad; porque no hablar por su propia cuenta, sino que hablar todo lo que oyere, y os har saber las cosas que habrn de venir. 14l me glorificar; porque tomar de lo mo, y os lo har saber. 15Todo lo que tiene el Padre es mo; por eso dije que tomar de lo mo, y os lo har saber" (Juan 14:16,26; 16:7,13-15).

La figura del papa como supuesto vicario de Cristo es herencia babilnica, pues, a diferencia del faran egipcio, el rey mesopotmico no fue divinizado sino excepcionalmente; en Babilonia el verdadero soberano era el dios de la ciudad, del cual el rey era considerado su vicario o regente.

Los romanos pontfices fueron considerados en la poca de su mayor esplendor como los sucesores de los csares, y el papado como el exponente y protector de la Romnitas (civilizacin grecorromana), edificadores de un imperio cuyo centro era Roma, pero a la vez pregonando la pretendida sucesin apostlica del primado y de un ficticio trono que Pedro jams tuvo ni ostent. Verdadera consecuencia? El cristianismo fue sustituyendo la unidad en el amor por la visible unidad de su estructura, y entr a mezclar el poder poltico del imperio terrenal con el poder de la cruz y de la resurreccin del Seor Jess, por lo cual la expresin de este ltimo poder se fue debilitando en ese matrimonio.

Desde Gregorio I el Grande, los romanos pontfices empezaron a llamarse servus servorum Dei (siervo de los siervos de Dios), como una interpretacin trada de los cabellos de las palabras del Seor en el evangelio cuando se refiri a los que deseaban ser los ms grandes entre los discpulos, diciendo que para lograrlo deban ser siervos de todos (cfr. Marcos 10:43,44). Se nos ocurre una expresin saturada de hipocresa en boca de los que ocupan el trono papal, pues el romano pontfice vive en un super lujoso palacio, rodeado de inmensas riquezas y sirvientes, en contraste con el Seor Jess, que vino no a ser servido sino a servir, y no tuvo siquiera una piedra para recostar Su cabeza.

El papado romano es paradjico, por cuanto es un sistema que navega en el controvertido y proceloso mar del mundo, la inmoralidad, la intriga, fornicacin, derramamiento de sangre, simona, mientras que proclama ser el representante de Jesucristo en la tierra. El papado romano en su afn ecumenista, pretende ser el eptome de la unidad, constituyndose, lo que predican y practican, en una verdadera antinomia con las enseanzas de quien dicen representar, pero a travs de la historia sus pomposas vanidades, presunciones y actuaciones, lo han constituido en prominente obstculo para la unidad de los diferentes sistemas religiosos cristianos, que algunas corrientes proclaman.

Los papas de Roma dicen ser los adalides de la paz, pero por sus ambiciones de poder la historia registra que han tenido poderosos ejrcitos para sojuzgar, enfrentarse y hacer la guerra a las potencias europeas, para imitar a los reyes de la tierra en una poca en que lo ms importante y benfico era hacer la guerra. Las Palabras del Seor Jess son: "Dad a Csar lo que es de Csar, y a Dios lo que es de Dios" (Mt. 22:21). Adems, dijo: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazn, ni tenga miedo" (Juan 14:27). Las cruzadas representaron un esfuerzo por construir el reino de Dios en la tierra mediante los mismos mtodos de aquel mundo que la Palabra de Dios declara estar en enemistad con el evangelio, y que constituye por s mismo la anttesis del ideal cristiano respecto a la guerra.

Curiosamente, desde la primera cruzada, emprendida por el papa Urbano II en 1096 para ir en auxilio del emperador bizantino contra los musulmanes y rescatar los lugares santos en Palestina, fue prometida la "indulgencia plenaria" a todos los que tomaran parte en ella, y vida eterna a todos los que perdiesen la vida en la empresa. Se dice que fueron indiscutibles protagonistas para la accin de la civilizacin de los brbaros, pero crearon, promovieron y alentaron la tristemente clebre Inquisicin, pgina negra que empaa y enlutese la historia de la humanidad. Condenaron la tortura, pero mediante la "santa" Inquisicin, aprobaron la tortura y la muerte contra sus enemigos, llmense herejes, protestantes, judos o hechiceros y todos los que rechazaron las falsas doctrinas del catolicismo romano.

La corona pontificia

La corona papal es un smbolo del poder y de fuerza terrenal, usado para recuperarse triunfalmente tras los saqueos de las hordas brbaras y los embates codiciosos de emperadores europeos del cuo de Napolen Bonaparte, y para imponer la voluntad cesaropapista sobre las naciones sobre unos mil oscuros aos. El papa romano dice ser el vicario de Cristo, pero ostenta una corona de tres pisos, la tiara, de oro fino adornada con alrededor de unas 200 piedras preciosas, que tiene un valor de millones de dlares, en contraste con el Seor Jess, quien durante su vida terrenal no tuvo otra corona que la de espinas. El verdadero oro de la Iglesia es la vida que Dios nos da por la obra de Su Hijo, es Su presencia en nosotros, y las piedras preciosas son las formas como Dios por Su Espritu se forja en nosotros, Su obra de purificacin y perfeccionamiento en el hombre, hasta que lleguemos "a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (cfr. Efesios 4:13b).

La tiara papal tiene una historia curiosa. Nicols I (858-867), el primer pontfice que supo sacarle provecho a las espurias Decretales Isidorianas, fue el papa que instaur la costumbre de la coronacin de los sumos pontfices romanos, aunque al principio se limitara a una simple corona llamada "tiara". Hildebrando adopt una corona con la inscripcin "Corona Regni de Manu Dei". Bonifacio aadi una segunda corona con las palabras "Diadema imperii de manu Dei"; y Juan XXII con su corte en Avin, aadi una tercera corona, perfeccionando as el smbolo. Tres coronas: el poder espiritual, el poder temporal y el poder eclesistico. Esos tres poderes papales con que relacionan la triple corona de la tiara papal, para algunos corresponden a su triple pretensin teocrtica, esto es, que se dice ser seor y amo de la iglesia, seor del mundo y seor de ultratumba; recuerden que se arrogan el derecho de vender indulgencias para que la gente se salve de las llamas del purgatorio; adems proclaman que fuera de la Iglesia Catlica Romana no hay salvacin.

En tiempos de Bonifacio VIII (Benedicto Gaetani), papa romano desde 1294 hasta 1303, sucesor del octogenario Celestino V, se hizo notoria la decadencia del papado, y, sin embargo, este personaje irascible, arrogante, sin tacto y amador de la magnificencia, hizo grandes y jams promulgadas reclamaciones en favor de la autoridad papal, pero a menudo sala derrotado en esos esfuerzos por imponer su voluntad. Bonifacio VIII se puso la corona el da en que hizo su atrevida y falaz declaracin: "La iglesia tiene un cuerpo y una cabeza, Cristo y el vicario de Cristo, Pedro y el sucesor de Pedro: en su poder hay dos espadas, una espiritual y una temporal; ambas clases de poder estn en las manos del romano pontfice". La historia asimismo registra que este personaje practic la brujera. Pero lo ms infame es que profesando ser ateo, en un gesto blasfemo tild al Seor Jess de mentiroso e hipcrita, cuando tambin se dice de l (Bonifacio) que era un homicida y un perverso sexual.

El clero

Es bblico que todos los creyentes en el Seor Jess, los hijos de Dios, son sacerdotes para Dios, pero progresivamente y desde antes de mezclarse la Iglesia con el Estado, sta se vena agrupando en torno del clero guiado y orientado por los obispos, y constituido preferencialmente por ellos. Despus que a comienzos del siglo II empezara a diferenciarse el clero de los laicos, con el tiempo se desarroll un tipo de sacerdocio copiado conscientemente, lo mismo que actos litrgicos, vestimentas y otras cosas, del sacerdocio judaico de los tiempos pre-cristianos y la influencia del sacerdocio pagano, con la diferencia de que ofrecan sacrificios incruentos en el altar que tambin haban copiado, y se fue perdiendo la expresin del sacerdocio de todos los creyentes. Cambiaron el orden establecido por Dios, dividiendo a los creyentes en dos clases: una de laicos y otra dotada de vestiduras sacerdotales, mitra y hasta corona y vestiduras reales. An antes de que fuera decretada la tolerancia para el cristianismo por parte del Estado, y sumida an la Iglesia en la negra poca de las persecuciones, no pocos obispos se empezaban a interesar por su prestigio personal, a veces inmersos en intrigas y pompas del tipo de los dignatarios imperiales, el mismo poder antagnico que crucific a Jess.

Se fue introduciendo en muchas partes del Imperio que en esos imponentes edificios o templos erigidos despus de Constantino, hubiera un santuario que contuviera el altar, el trono del obispo y los asientos del clero, todo separado por una mampara para que los laicos no pudieran entrar hasta all. Los hombres, dejando a un lado lo establecido por Dios de que en cada iglesia local se estableciesen obispos (palabra sinnima de pastor, anciano y presbtero), prefirieron que el cargo de obispo fuese el de un ministro de una gran ciudad, quien tena un trono (ctedra) para sentarse, y un magnfico templo (catedral), desde el cual ejerca autoridad sobre las iglesias de una regin. El desarrollo jerrquico del clero sin duda recibi la influencia de la organizacin militar que distingui al Imperio Romano. Contraviniendo los principios bblicos, con el tiempo, los obispos de las ciudades ms grandes, o metrpolis, empezaron a ejercer autoridad sobre los obispos de sus distritos o provincias y se llamaron arzobispos, metropolitanos. Esto oficialmente fue aprobado en el concilio de Antioqua en el ao 341. Tambin se erigieron los patriarcas como los de Jerusaln, Antioqua, Constantinopla, Alejandra y Roma.

Por otro lado, el colegio de cardenales tambin es copiado de las instituciones del Imperio Romano. En Roma a los magistrados sacerdotales les llamaban pontfices, o sea, el que tenda un puente entre los hombres y los dioses mediante ritos. La palabra pontfice viene de las palabras latinas pons, puente, y facio, facere, hacer; luego su significado literal es "constructor de puentes". Al igual que los pontfices del paganismo, los pontfices (cardenales) de la Roma pagana formaban un Collegium presidido por el Pontifex Maximus, cargo que a la sazn ostentaba el emperador de turno.

La palabra cardenal procede del latn cardinalis, fundamental; tambin dicen que del latn cardo, que significa bisagra, quicio o gozne, y que presuntamente indica la importancia axial de los cardenales en el apstata sistema catlico romano. Entonces los cardenales son una continuacin de los sacerdotes paganos de la bisagra de Babilonia a travs de Roma, sacerdotes que le servan en Roma al dios Jano, el dios pagano de las puertas y las bisagras, y que por alguna razn se relaciona con el nombre de enero (en ingls, january), mes que abre el ao. Aunque el ttulo de cardenal se remontaba a ms de mil aos, slo en 1150 se constituy el Sacro Colegio Cardenalicio. Nada de esto tiene que ver con la Biblia. Tngase en cuenta que en Babilonia haba un Concilio de Pontfices.

Como su nombre lo indica, el color de los cardenales es el rojo, y el papa Inocencio IV (1243-1254) aprob por decreto que el rojo fuese el color cardenalicio porque mediante ese smbolo, como jefes de ese sistema religioso, los cardenales deben mostrarse dispuestos a derramar su sangre por su fe. Pero en el fondo eso obedece a que son considerados prncipes de ese sistema religioso, y el rojo es el color de las vestimentas de los prncipes de las naciones del mundo. Adems, lejos de ser por el asunto de la sangre, me inclino a creer que es por el pecado. "Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve sern emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes, vendrn a ser como blanca lana" (Is. 1:18). En Apocalipsis 17, la Biblia asocia y simboliza el sistema cristiano apstata con una mujer ramera vestida de prpura y escarlata, ebria de la sangre de los mrtires de Jess. Se degener tanto la moral en el catolicismo romano, que en la Edad Media, los cargos eclesisticos, con frecuencia eran vendidos o adjudicados como prebendas o dotes, y que muchas veces las personas beneficiarias no los ejercan personalmente, sino que a su vez los arrendaban a sustitutos por una renta fija. A menudo se daba el caso de que nios de doce aos ya eran obispos, cardenales y hasta papas (Aniceto, obispo de Roma ( 175), orden a los presbteros bajo su mando que se afeitasen la cabeza en forma de corona, tomando la costumbre del sacrificio de Isis, la diosa egipcia. Mauricio de la Chtre. La Historia de los Papas y de los Reyes. CLIE 1993, tomo I, pg. 113).

Bajo la autoridad episcopal estaban los sacerdotes y fueron multiplicadas las parroquias, frente a las cuales haba por lo menos un sacerdote residente que administraba los sacramentos y tena el cargo de cura animarum, o sea, el cuidado de las almas en su parroquia, de donde viene la palabra cura. Al comienzo las ofrendas de los fieles eran voluntarias, pero en las parroquias se termin por establecer tarifas para los diferentes servicios prestados por el cura (misas, bautismos, casamientos, funerales y otros). Aun en nuestros tiempos persiste el viejo conflicto entre el Estado y la organizacin eclesistica y es que el clero sigue constituyendo una clase especial, tiene sus propias cortes de justicia y en muchos pases arguye que los gobernantes seculares no lo demande ante tribunales civiles, ni les cobre impuestos.

La Inquisicin

Para erradicar las "herejas", el catolicismo se vali no slo de cruzadas sino tambin de la inquisicin. En principio, la inquisicin no era nueva. Tengamos en cuenta que las palabras inquisitio e inquisitor provinieron de la ley romana y, como mucha parte de la ley cannica, era tradicin del Imperio Romano. Elas se queja delante del Seor que el pueblo de Israel haba dejado el pacto con Dios. Qu pas en la Iglesia? Se repiti la historia; se trabaj por otros intereses y otros principios impulsaban el cristianismo, el cual se desliz por un oscuro tnel, hasta tal punto de crear una verdadera organizacin destinada a la persecucin y aniquilacin de los que ansiaban volver a la verdad de Dios. Jezabel, una prefiguracin bblica veterotestamentaria de la iglesia apstata, destrua a los profetas del Seor, los mataba, y, al contrario, introdujo en la nacin una enorme cantidad de profetas paganos (cfr. 1 Reyes 18:4,13,19). Jezabel sabe perfectamente que eliminando a los autnticos profetas del Seor, el pueblo de Dios no recibe la verdadera orientacin divina, quedando as vulnerable a los falsos profetas, quienes son expertos en guiar a los creyentes a la idolatra y al adulterio espiritual.

La Sagrada Congregacin de la Inquisicin, creada por Pablo III en 1542 para combatir la hereja, vale decir los que no estn de acuerdo con la poltica y los postulados cesaropapistas, es conocida an como Santo Oficio, pese a que su nombre fue cambiado por orden papal en 1965 por el de Sagrada Congregacin para la Doctrina de la Fe. Y ya haba antecedentes de la Inquisicin desde el siglo XII. Por ejemplo, la historia registra de Inocencio III (1194-1216) que en sus largos veintids aos de papado hizo asesinar a ms de un milln de supuestos "herejes". Por ms de 500 aos fue usada esta infame arma de la Inquisicin para lograr mantenerse en el poder. El catolicismo romano se arroga el derecho de decidir lo que es recto, y quien no est de acuerdo, debe ser eliminado. Es este el mtodo de evangelizar que manda el Seor en Su Palabra?

Durante los perodos de Efeso y Esmirna, los cristianos fueron perseguidos, encarcelados, torturados y muertos por orden del Imperio Romano; pero en el perodo de Tiatira, en la oscura Edad Media, su suerte es peor, al ser cruelmente perseguidos, encarcelados, sus bienes confiscados, torturados con los mtodos ms sofisticados y llevados a la horca o a la hoguera, muchas veces por el simple hecho de encontrarles en su poder un ejemplar de la Biblia, todo esto por orden de una institucin creada por quien ostenta el ttulo de vicario de Cristo, el dulce Rab de Galilea, el mismo que dijo: "27Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 28bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 29Al que te hiera en una mejilla, presntale tambin la otra; y al que te quite la capa, ni aun la tnica le niegues" (Lc. 6:27-29). Por alguna razn ni ellos mismos se han atrevido a canonizar a la reina Isabel la Catlica, a Jimnez de Cisneros y a Toms de Torquemada, principales protagonistas de la Inquisicin espaola, pas donde miles fueron llevados a la hoguera por su negativa a "convertirse" y bautizarse a la fuerza.

Los primeros inquisidores fueron elegidos principalmente entre los dominicos y los franciscanos. En la prctica la inquisicin tena al acusado por culpable mientras no se probara inocente, y no gozaba del derecho de conocer a sus acusadores. Hay quienes han calculado que durante los siglos de barbarie, la Inquisicin fue responsable de la cobarde muerte de unos cincuenta millones de personas, y a quin se le imputa esos crmenes? Puede acaso una institucin abstracta, a diferencia de un individuo, ser juzgada moralmente? Esos crmenes pblicos fueron cometidos por individuos que desempeaban roles y funciones cobijados en una poderosa y tirana institucin poltico-religiosa, constituida por encima de quienes ostentaban el poder poltico, militar y econmico. Hasta el momento alguien ha podido llevar a esta avasalladora institucin ante algn tribunal internacional? A la institucin culpable de tantos males en la tierra se le ha aplicado el trmino convenientemente vago de "la Iglesia", con connotaciones obvias, y sin que se confunda con la Iglesia de Jesucristo.

Se dice que a una institucin no se le puede juzgar moralmente, pero que s se le puede juzgar desde el punto de vista de la ideologa que la cre y la sostuvo. Respecto de esto, el mundo debe tener conciencia que el cesaropapismo lejos est de tener origen cristiano, y que lleg un momento histrico de su formacin en que dej de ser representativo del autntico cristianismo bblico. Tanto se alej esa institucin de los caminos de Dios, tan infiel le ha sido al Seor Jess, que no ha hecho sino llenarse las manos de sangre, precisamente de la sangre de los seguidores de Jess, obedeciendo, no los principios bblicos, sino los que ha dictado el prncipe de este mundo desde sus mentiras ednicas, y "reglamentados" en el confuso paganismo babilnico. Acaso el cesaropapismo represent alguna vez al cristianismo bblico, ortodoxo y verdadero? Al cristianismo de Pedro y de Pablo? De pronto resulta ilustrativa, a la vez que un poco equvoca con respecto a la salvacin del hombre, la siguiente declaracin del escritor ingls Aldous Huxley: "La Inquisicin quema y tortura con el objeto de perpetuar un credo, un ritual y una organizacin eclesistico-poltico-financiera considerada necesaria para la salvacin del hombre" (ALDOUS HUXLEY, "The perennial philosophy", Londres 1946, pg.221.).

El Indice

Estrechamente relacionado con la Inquisicin o como una de sus actividades, el catolicismo romano elabor un catalogo de libros cuya lectura prohibi u orden corregir, cuando eran contrarios a los intereses de ese sistema religioso. La Congregacin del Santo Oficio (Inquisicin) redact en 1557 un documento titulado ndex Librorum Prohibitorum (Indice de los libros prohibidos), con la lista de libros a expurgarse. En enero de 1599, el papa Pablo IV decret el Index romano o "lista de autores y libros en contra de los cuales la Inquisicin romana y universal ordenaba a todos los cristianos se pongan en guardia, bajo pena de castigos y degradacin". Pero antes de esa fecha en otros pases haban publicado otros ndices; por ejemplo, en 1571 fue publicado otro en Amberes; otro en Madrid en 1584; en 1588 otro en Venecia, y en 1607, en Roma se public la edicin especial del catlogo o ndice oficial de libros de prohibida lectura.

Por ejemplo, el libro Monarqua, escrito por Dante Alighieri a comienzos del siglo XIV, fue colocado en el Indice de los libros prohibidos por el hecho de declarar que era necesario para la paz y el bienestar de la humanidad el establecimiento de una monarqua universal, la cual haba sido asignada al pueblo de Roma, pero que el emperador reciba su autoridad directamente de Dios y no por medio del pontfice romano. Tambin por la misma poca fue condenado y colocado en el ndice el Defensor Pacis, libro escrito por el mdico italiano Marsiglio Mainardino y el francs Juan de Jandn, ambos profesores de la Universidad de Pars. Este libro, adelantndose a la Reforma, rebati las pretensiones papales de la supremaca en el Estado y en la iglesia, pues el papado no debe tener jurisdiccin sobre las naciones; repudi la idea de un imperio cristiano universal; declar que Cristo y los apstoles no reclamaron para s poder temporal sino que se sometieron a s mismos y sus bienes al Estado; que el clero deba seguir la norma de absoluta pobreza y que la iglesia no deba ostentar autoridad temporal; que en la Iglesia primitiva no haba distincin entre sacerdotes y obispos, y que todos los obispos eran iguales; atac la idea de la supremaca papal y sus nfasis en los privilegios del clero y su arrogacin del dominio sobre el santo imperio romano. Los libros del humanista Erasmo de Rotterdam fueron puestos en el Indice porque discrepaba con quienes se oponan a que las Sagradas Escrituras fuesen ledas por el pueblo.

Jesuitas

Tambin se considera histricamente relacionada con la Inquisicin la orden religiosa de los Jesuitas, punta de lanza de la reforma catlica. Esta controvertida orden religiosa masculina ocupa el lugar ms importante, prominente y prestigioso del sistema catlico romano. Fue fundada en 1540 por el aristcrata vasco Iigo (Ignacio) de Loyola, con el nombre de Sociedad de Jess, con el objeto de detener el avance y combatir al protestantismo durante el proceso de la Contrarreforma. Para nadie es un secreto que los jesuitas fueron los principales agentes para repeler los avances del protestantismo, y sus actividades hicieron que la sociedad fuera temida tanto por catlicos romanos como por protestantes. Han sido mirados con sospecha, recelo y creciente antagonismo incluso por los crculos romanos como los miembros de otras rdenes religiosas y muchos del clero secular, y han sido considerados por muchos estadistas como baluartes del oscurantismo. Desde sus orgenes, la Sociedad de Jess se ha preocupado por atraer a los jvenes mejor dotados de todas las pocas.

A travs de los siglos, los jesuitas se han caracterizado por su lealtad al papa romano, excepto en nuestros das, en que los veintisiete mil miembros de la orden han venido a ser importantes actores de enfrentamiento y se han visto envueltos en soterradas controversias relacionadas con el dogma ortodoxo del sistema catlico romano, y despus de cuatrocientos cincuenta aos de historia, los jesuitas enfrentan muchos enemigos aun dentro del Vaticano. Por mucho tiempo se han dedicado aparentemente y de fachada a las labores misioneras y educativas, medios desde los cuales pueden influir poderosamente y manejar el timn de los resortes neurlgicos de la sociedad. No ha sido ninguna casualidad que los jesuitas se hayan dado a la tarea de educar personajes del tipo de Moliere, Voltaire, Descartes y James Joice, por mencionar algunos. Muchos de sus miembros usaron de intrigas polticas para lograr sus fines. Los jesuitas son expertos en entremeterse en la poltica de los estados, y apoyar movimientos izquierdistas o francamente comunistas, en el marco de la llamada "teologa de la liberacin", como en el caso de Nicaragua, donde apoyaron a los revolucionarios socialistas a hacerse con el poder, estando estrechamente vinculados a movimientos semejantes en Guatemala y El Salvador.

Para nadie es un secreto los vnculos que algunos han tenido con la guerrilla colombiana. En muchos pases, incluido Colombia, a los jesuitas los han expulsado por su abierto intervencionismo en los asuntos del Estado. En 1759 fueron expulsados de los dominios portugueses; en 1764, de Francia y sus colonias; en 1767, de Espaa y Npoles. En 1773 y por casi durante una generacin estuvieron suprimidos por el papa; solamente restaurados plenamente en 1814. En Estados Unidos de Amrica se opusieron a la guerra del Vietnam y echaron fuego en el procesamiento de Nixon en el sonado caso de Watergate. Ellos acostumbran sembrar el caos para buscar la desestabilizacin de los Estados y luego demandarlos ante las organizaciones internacionales del tipo de Amnista Internacional, y para llevar a cabo sus propsitos suelen participar activamente en actos de desobediencia civil y llevar la voz cantante atizando la caldera en las pugnas entre los bandos contrarios de los partidos polticos. Es bien conocido el hecho de que en ciertos crculos del catolicismo como los jesuitas se han destacado figuras abanderadas con la "teologa de la liberacin", una desviacin teolgica que surge hablando de una llamada "nueva iglesia", nacida del pueblo, dotada de nuevos argumentos, y que centra su atencin en la supuesta liberacin de las clases menos favorecidas de los pases del tercer mundo, de sus opresores imperialistas. La teologa de la liberacin tiene su propio dios, diferente al Dios bblico y Padre de nuestro Seor Jesucristo. Es un dios pantesta que se inclina a preferir a los pobres, de acuerdo con los postulados y la concepcin teognico-teolgica hegelianos, entre otros, del franciscano peruano Gustavo Gutirrez. Muchas cosas se pueden esperar de este poderoso cuerpo religioso que, como afirman algunos, por su casustica suele confundir la verdad con la mentira.

Escolasticismo

De 950 a 1350 surgi en Europa occidental el escolasticismo, o teologa escolstica, que se asocia con el conocimiento de hombres eruditos de la poca. El escolasticismo fue un movimiento de resurgimiento de la filosofa griega debido a las traducciones al rabe y luego al latn hechas por judos y mahometanos. Algunos definen la escolstica como un conjunto de sistemas filosficos cuyo espritu est teido de religiosidad, pues tiene como tema fundamental la relacin de la teologa con la filosofa (incluye proposiciones metafsicas, teolgicas, lgicas, etc.), y en la cual se le da la primaca a la teologa, pero teniendo como fundamento y razn a la filosofa, particularmente la aristotlica y la platnica, heredada del mundo grecorromano pre-cristiano.

Los escolsticos tenan la finalidad de encontrar la relacin entre la fe y la razn. Ese renovado inters hacia el estudio de la filosofa tuvo alguna relacin tambin con el avivamiento del misticismo pietista que surgi a principios del siglo XII. Pero, tendr alguna relacin la razn y sus connotaciones lgica y metafsica con la fe en los propsitos de Dios y lo que ha dado en el largo proceso de la revelacin que culmin en Cristo? Debemos tener en cuenta que Aristteles no mencionaba a Dios, y para l la "primera causa" era el principio de la existencia, no un ser personal, y describa al universo como eterno.

Alberto Magno y Toms de Aquino trataron de reconciliar el conocimiento material aristotlico con la revelacin suprema del cristianismo, dando lugar al llamado movimiento escolstico. Que los escolsticos hayan hecho alguna contribucin original al estudio de la exgesis y de la teologa bblica es muy dudoso, pero ese afn de los escolsticos de reconciliar el dogma con la razn los llev a establecer un sistema ordenado de doctrina, lo que en algunos de sus exponentes ms conspicuos se conoce como sumas teolgicas, como la de Toms de Aquino. Su contribucin puede traducirse mayormente a preparar el camino para los reformadores.

Para la mayora de los escolsticos, la fe era primordialmente el asentimiento intelectual, ms que la plena confianza en Dios. El escolasticismo y aun el neoescolasticismo entr prcticamente en la obsolescencia en los medios filosficos y teolgicos contemporneos, aun dentro del catolicismo romano. Relacionamos a continuacin un somero perfil de las principales figuras del escolasticismo en la Edad Media.

Anselmo (1033-1109). Naci en Aosta (Italia). Protagonista del avivamiento monstico en Normanda. A la edad de 60 aos fue hecho arzobispo de Canterbury por Guillermo Rufus en una poca de fuerte dominio de los laicos sobre los asuntos eclesisticos, y por estas razones y por apoyar las reformas del papa Hildebrando, como el asunto de las investiduras y el celibato clerical, se vio en conflicto con Guillermo II de Inglaterra (Rufus) y su sucesor Enrique I, por lo que ambos llegaron a desterrarlo.

Anselmo fue llamado "un segundo Agustn", y gran parte de sus obras fueron escritas en el monasterio de Bec, Normanda, y se componen de: obras sistemticas, oraciones y meditaciones y cartas. Sostena que los dogmas mayores del cristianismo (creencia en Dios, la naturaleza de Dios, la Trinidad, la inmortalidad, la encarnacin, muerte y resurreccin de Cristo) podan ser alcanzados por la razn. De hecho fue un precursor del renacimiento teolgico en occidente, poniendo las bases para el estudio de la teologa escolstica. Sus obras teolgicas ms prominentes fueron:

* Monologium (Un soliloquio), es una meditacin acerca de Dios. Sin apelar a la Biblia, trata de probar y describir la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espritu Santo que procede del Padre y del Hijo.

* Proslogium (Un discurso), es una exposicin de lo que a menudo se llama un argumento ontolgico de la existencia de Dios. Anselmo fue el primero en hacerlo.

* Cur Deus Homo (Por qu Dios se hizo hombre), sobre la encarnacin y la propiciacin. Por la encarnacin en Mara, Jesucristo, plenamente Dios y plenamente hombre y slo l, pudo hacer la necesaria satisfaccin mediante Sus padecimientos y Su muerte, y hacer posible que Dios perdonase al hombre sin hacer violencia al equilibrio moral del universo. Se opuso al antiguo punto de vista sostenido desde los tiempos de Orgenes de que Cristo tuvo que pagar un rescate al diablo. Ense que Cristo muri para salvarnos mediante un sacrificio expiatorios.

* La procesin del Espritu Santo (sobre la concepcin virginal y el pecado original).

* De concordia.

Hasta el final de su existencia luch Anselmo con el complicado interrogante de cmo conciliar el libre albedro del hombre con la omnisciente presciencia y la predeterminacin de Dios.

Pedro Abelardo (1079-1142). Telogo y filsofo escolstico, nacido en Pallet, al norte de Francia. Este intrpido personaje fue el pensador ms valeroso de la Edad Media, en un perodo de agitacin intelectual. Puede considerarse como el fundador de la universidad de Pars. Era un cristiano sincero, pero estaba convencido que era la funcin de la razn, con el uso de la lgica aristotlica, refutar el error y ensear la verdad recibida por medio de la revelacin y aceptada por la fe. Entenda que el Verbo es la sabidura (sofa), y los filsofos eran los amigos de la sabidura; deca que los hombres lgicos son los hombres del Verbo (lgico de logos).

Son famosos sus amores con Elosa, la sobrina de Fulbert, cannico de la catedral de Notre Dame en Pars, con quien tuvo un hijo ilegtimo, por lo cual se casaron secretamente, pero Fulbert, enfurecido por los acontecimientos, lo hizo castrar por mano de unos malhechores, y debido a toda esa oposicin, ambos decidieron hacerse monjes.

Uno de sus libros ms famosos fue Sic et Non (S y No), escrito en 1122, en el cual puso de acuerdo textos aparentemente contradictorios de las Sagradas Escrituras. Para Abelardo haba perfecto acuerdo entre la fe y la razn. Era defensor del libre albedro; insista en las buenas obras ms que en la obra expiatoria de Cristo en la cruz; adems, se aproximaba al monarquismo modalista o patripasionismo, pues afirmaba que Dios, como poder, es Padre; como sabidura, es el Hijo; como amor, el Espritu, exponindose en consecuencia a la acusacin de sabelianismo. En sus enseanzas vean tintes de arrianismo y nestorianismo, pues afirmaba que Cristo es el hombre asumido por el Logos, acercndose demasiado al concepto de las dos personalidades sostenido por el nestorianismo. Ense que el Seor haba muerto como mrtir slo para darnos ejemplo. Sus doctrinas teolgicas y ticas fueron condenadas en el concilio de Soissons (1121) y en el de Sens (1141).

Hugo de San Vctor (1096-1141). Hijo de un conde sajn, pas casi toda su vida como miembro de una comunidad de los cannigos agustinos de San Vctor en Pars, donde se desempe como profesor. Habiendo recibido la influencia filosfico teolgica de Boecio, escribi varias obras incluyendo comentarios exegticos bblicos, sobre el sistema de Agustn, sobre la vida moral, el camino de los msticos y varios temas de fondo teolgico.

Su mayor tratado De Sacramentis Fidei Christian (De los sacramentos de la fe cristiana), es un examen teolgico que compendia la creacin, Dios y la Trinidad, la cada del hombre, el pecado original, la encarnacin y los sacramentos. Como figura notable del escolasticismo, Hugo dividi el conocimiento en dos ramas, la teologa y la filosofa y hace sus disquisiciones acerca de la razn. Curiosamente dice que el hombre dispone de tres conductos u rganos mediante los cuales recibe el conocimiento: El ojo fsico, el ojo de la mente, y el ojo del espritu, y a lo que se percibe por el ojo del espritu l lo llama la contemplacin; pero a su manera est afirmando las tres partes del hombre: cuerpo, alma y espritu.

Pedro Lombardo (1100-1160). Este contemporneo de Abelardo, Bernardo de Claraval y Hugo de San Vctor, naci en Novara (Lombarda), estudi en Bolonia y Reims y ense en la escuela de la catedral de Pars, y en sus postreros aos fue nombrado arzobispo de Pars. Fue influido por Abelardo y Hugo de San Vctor, y profundamente deudor de los aportes de Agustn, Juan Damasceno y Graciano el canonista. Fue conocido como el padre de la teologa sistemtica y como el "maestro de las sentencias" debido a sus famosas Sentencias, el libro de texto ms usado en las facultades de teologa del medioevo, cuyo ttulo era Quatuor Libro Sententiarum, o Cuatro Libros de Sentencias, saturados de citas de los llamados padres de la Iglesia, cuyo contenido es:

1 - Dios, Su naturaleza, la Trinidad, los atributos de Dios, la predestinacin.

2 - La creacin de Dios, los ngeles, el hombre, el libre albedro, la necesidad de la redencin.

3 - La obra de la redencin efectuada por Cristo, la cuestin de si Cristo era plenamente humano, los frutos del Espritu y las siete virtudes cardinales. Un error que Lombardo tuvo consisti en que en materia cristolgica prcticamente niega la humanidad de Cristo, pues afirmaba que el Logos tom la naturaleza humana slo como una vestidura para hacerse visible ante los ojos de los hombres.

4 - Los sacramentos y la escatologa. Fue uno de los primeros en afirmar que los sacramentos eran siete, sistematizando de esta manera algo que no tiene respaldo bblico, pues de acuerdo con la Palabra de Dios el Seor slo dej dos ordenanzas: el bautismo y la santa cena. Contribuy a la dogmatizacin de la creencia en la eficacia de los sacramentos como generadores o causantes de la gracia, asunto este sostenido an en los crculos catlico-romanos.

Buenaventura (Juan de Fidanza) (1221-1274), llamado el doctor serphicus. Superior y reformador de los franciscanos a la muerte de Francisco de Ass, convirti a esa orden religiosa en un instrumento al servicio del papado. Lleg a ser obispo de Albano cardenal, y fue responsable por la eleccin de Gregorio X en 1271. Hay quienes lo catalogan como un mstico influido del neoplatonismo a travs de Agustn y los escritos atribudos a Dionisio el Areopagita. Conoca y haca uso de la dialctica escolstica. Otras corrientes lo tienen como un poltico y hombre de mundo, pero sus obras teolgicas han sido consideradas importantes en su contexto histrico.

Alberto Magno (1200-1280), llamado tambin doctor universalis. Naci en Alemania, pero estudi en varios centros culturales, incluyendo algunas ciudades italianas, llegando a ser uno de los ingenios ms universales de su siglo, an mayor que su discpulo Toms de Aquino, pues sus conocimientos abarcaron la arquitectura, la alquimia, la filosofa, la botnica y la teologa. Con Aquino, se les considera los dos ms prominentes pensadores dominicos. Conoca el pensamiento neoplatnico y aristotlico, y en su obra Teodicea, o Tratado de Dios, se muestra influido, adems, por la escuela de Agustn de Hipona y los filsofos judos y rabes. Se dice que su pensamiento tiene tendencias pantestas.

Toms de Aquino (1224-1274). Llamado el doctor anglicus y doctor communis, y considerado el telogo ms importante del escolasticismo. Naci en Rocaseca, cerca de Montecasino, hijo del conde de Aquino y emparentado con la casa imperial de Hohenstaufen. Este dominico estudi en Pars y Colonia con Alberto Magno. Era tan callado y corpulento cuando estudiante que le llamaban "el buey mudo", pero Alberto deca: "un da este buey llenar al mundo con sus mugidos". Ense y escribi en varios pases: Francia, Espaa, Italia, donde fue miembro de la corte papal. Bajo la influencia de la teora aristotlica y convencido de que la fe y la razn no se contradecan, sino que se apoyaban mutuamente, intent sintetizar la teologa y la filosofa, fe y razn, naturaleza y gracia, bajo la suposicin que provenan de la misma fuente, Dios. Ms bien difera de Agustn y su estructura neoplatnica.

Fue un escritor ubrrimo, pero sus dos obras cumbres y representativas de su pensamiento son su Summa Contra Gentiles y su Summa Theologi, que dej incompleta debido a su prematura muerte a la edad de 49 aos. La Summa Theologi, o Suma Teolgica fue la obra magna de la escolstica, considerada por mucho tiempo por sacerdotes y telogos catlicos, casi de igual valor que las Sagradas Escrituras.

No obstante su aristotelismo, para Toms de Aquino no toda la verdad ha de ser alcanzada por la razn, tambin por la revelacin de Dios, asimilada por la fe en relacin con el sentir y la voluntad. Para l la existencia de Dios puede demostrarse por el conocimiento que obtenemos por nuestros sentidos y nuestra razn. No fue un innovador de doctrina alguna, sino un exponente sistemtico de la teologa catlica oficial de su tiempo. Los discpulos de Aquino se enredaron en vanas disquisiciones dando a veces ms importancia al mero raciocinio que a la revelacin divina. En materia de cristologa, puede afirmarse que Toms de Aquino segua la lnea tradicional mantenida a travs de los concilios, pero concordada con Pedro Lombardo en afirmar que el Logos-persona haba tomado para s naturaleza humana impersonal.

Juan Duns Escoto (1264-1308), llamado el Doctor Sptilis. Este franciscano naci al sur de Escocia y estudi en Pars donde recibi el doctorado en teologa, y fue catedrtico en Oxford. Muri en Colonia teniendo un poco ms de 40 aos. Crtico y oponente de Aquino entre la fe y la razn, pues para l es imposible comprobar doctrinas claves por medio de la razn. Afirmaba que las mayores creencias cristianas deben ser credas solamente sobre la base de la autoridad de la iglesia o de las Escrituras. Debemos tener en cuenta que para Aquino la voluntad de Dios obra de acuerdo con la razn, aun de la humana, en cambio Duns Escoto se inclina por la libertad y soberana de la voluntad de Dios, y no atado a la razn, aunque no pensaba en Dios como caprichoso, ni como creador de caos, pero fue Su voluntad perfecta la que cre el universo y no Su razn ni Su mente. Su teologa de la justificacin descansaba en la accin arbitraria de Dios, quien decide imputar la justicia a los hombres; pero este concepto corre el peligro de considerar a la pasin de Cristo como no realmente necesaria.

En materia de Cristologa, Duns Escoto tena claridad sobre la encarnacin del Verbo y la existencia de las dos naturalezas, la divina y lla humana, en la nica Persona del Seor, pero que la naturaleza humana est subordinada a la divina, pero sta no es limitada por su relacin con la naturaleza humana.

Guillermo de Occam (1300-1349). Naci en Surrey (Inglaterra). Este radical, rebelde y controversista seguidor de Duns Escoto, contribuy al derrumbamiento del escolasticismo, sobreviniendo la consumacin entre la fe y la razn, argumentando que los dogmas del cristianismo, aun los fundamentales como la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, no pueden ser probados por la razn y la lgica, sino aceptados por la fe y credos debido a que estn contenidos en la Biblia, pues no se puede conciliar la sabidura humana con la sabidura de Dios, entre las cuales hay un abismo insondable.

Ya lo dice Pablo que para los sabios de este mundo, includos los filsofos griegos, la cruz era una necedad. La fe se basa en la revelacin de Dios aparte de toda prueba de la razn y del intelecto humanos. Occan se distingui tambin por haber liderado un fuerte ataque contra el poder poltico papal, trabajando por la separacin e independencia entre el Estado y la iglesia, declarando asimismo que el papa es un hombre falible como todos los mortales, y que no tiene poder para agregar nuevos artculos de fe. Los escolsticos se esforzaron por conciliar la filosofa griega con la cruz y lo que ella representa, y ante su impotencia, este movimiento no sobrevivi el medioevo, salvo un eventual resurgimiento a principios del presente siglo, conocido como neoescolasticismo, de efmera existencia.

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